Publicado: septiembre 9, 2026, 9:00 am
Al menos el 79% de jóvenes adultos, de entre 20 y 29 años, ya presenta síntomas del síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CRM). Esto significa que una gran parte de la juventud presenta cansancio extremo, hinchazón y dolor en las piernas, dificultad para respirar, hipertensión, dolor en el pecho, aumento de peso, entre otras señales relacionadas con este problema médico. Es esta la conclusión a la que se ha llegado en un nuevo estudio de Estados Unidos publicado en Circulation: Population Health and Outcomes el pasado mes de agosto.
El CRM es un problema médico de concepto muy reciente. Este fue introducido por la Asociación Americana del Corazón hace apenas unos años y nació como una forma de aunar la obesidad, la diabetes, la enfermedad renal crónica y enfermedades cardiovasculares. Todas ellas tienen la particularidad de que son patologías que pueden relacionarse debido a que si uno de los sistemas no funciona es posible que afecte al otro. Ahora bien, ¿cómo está afectando este a las personas jóvenes? Investigadores quisieron conocer el impacto en etapas tempranas con el objetivo de encontrar también oportunidades de prevención.
Los jóvenes presentan cada vez más síntomas de CRM
El estudio contó con más de 1.000 personas con una edad promedio de 23 años que ya participaban en otra investigación familiar a largo plazo denominada ‘El futuro de las familias y el bienestar infantil’. El equipo de investigadores estableció así un sistema de etapas para determinar a qué grupo pertenecía cada participante siguiendo la puntuación de salud cardiovascular que marca el índice Life’s Essential 8 (LE8).
Así pues se establecieron 4 etapas de CRM:
- Etapa 0: ausencia factores de riesgo.
- Etapa 1: exceso o disfunción en la grasa corporal.
- Etapa 2: factores de riesgo metabólicos y renales.
- Etapa 3: enfermedad cardiovascular subclínica o enfermedad renal avanzada.
- Etapa 4: enfermedad cardiovascular clínica.
Una vez establecida la puntuación de las etapas, los investigadores encontraron que el 20,7% de los participantes pertenecían a la etapa 0, el 40,2% a la etapa 1, el 36,2% a la etapa 2 y solo el 2,8% se encontraba en un estadio 3. El análisis excluyó a aquellos que ya se encontraban en una etapa 4 o contaran con el diagnóstico de una enfermedad cardiovascular clínica.
La suma de los representantes en etapas de la 1 a la 3, es decir, aquellos que presentan algún síntoma o señal de CRM representa un total del 79%. Un hallazgo que ya preocuparía a los expertos, pues podría significar que los factores de riesgo comienzan mucho antes de lo que presumiblemente se espera en el campo médico. Los jóvenes podrían desarrollar cambios en sus arterias u otros riesgos cardiovasculares, incluso, antes de que lleguen los síntomas.
Esto refuerza las líneas médicas que cada vez más se están instaurando ante, también, la presencia de más cánceres en la población joven. Los hábitos saludables son esenciales desde etapas tempranas para frenar riesgos de patología que antes llegaban más tarde que ahora.
