Publicado: septiembre 5, 2026, 7:01 am
En las primeras etapas de una relación es habitual preguntarse si la otra persona busca lo mismo que nosotros. A veces hay química y conversaciones frecuentes pero también aparecen señales contradictorias: responde con interés, pero desaparece durante días; dice que le gustas, pero evita hacer planes; se muestra cercano, aunque nunca termina de implicarse; te escribe pero solo cuando le viene bien… Esta ambivalencia puede generar mucha confusión y hacer que acabemos cuestionándonos a nosotros mismos.
Según cuenta en redes sociales Adrián Chico, psicólogo, uno de los patrones más frecuentes es el de las personas que disfrutan de la conquista, pero no están preparadas para sostener una relación. El problema, explica, es que su comportamiento puede confundirse fácilmente con un interés genuino.
No puede sostenerte emocionalmente
Para el experto, tal como indica en su contenido de redes sociales, una de las primeras señales aparece cuando la otra persona parece responder mejor a la incertidumbre que a la claridad emocional. «Si tú vas claramente a decirle que te gusta, quieres quedar con él y conocerle, se va a aburrir, se va a agobiar, se va a estresar, incluso va a perder interés en ti y va a contestarte distante. Sin embargo, si juegas, si esperas dos o tres días, si mantienes esa tensión, la persona se muestra completamente interesada y disponible», explica.
Sin embargo, esa aparente atracción no significa que exista una verdadera intención de construir una relación. «La clave de este punto es que la persona no te puede sostener. Tiene interés en ti y quiere dopamina y un reto, pero no puede sostenerte emocionalmente, que es lo que tú necesitas. Y con sostén me refiero a comunicación, coherencia, estabilidad y constancia», añade. Según el psicólogo, el conflicto surge porque ambas personas persiguen objetivos distintos. «Tú estás intentando algo real, mientras que la otra persona solo está intentando jugar y te chocas con una pared constante en la que no entiendes qué es lo que está pasando».
Muestra interés, pero nunca está disponible
Otra de las señales consiste en demostrar interés sin dar pasos para que la relación avance. Como explica Adrián Chico, «priorizarte debería ser algo natural si el objetivo de la relación es construir. Y lo que está pasando es que tú estás buscando conexión emocional y lo que está buscando la otra persona es el subidón de adrenalina que proporciona la dopamina del reto».
Esto da lugar a una situación muy desconcertante. «Tu cuerpo recibe interés, pero no seguridad. Te sientes deseado, sabes que le gustas, sabes que le atraes, lo notas, pero no te propone planes; cuando tú propones y no puede, no te busca una alternativa, no te prioriza y no se esfuerza por darte un lugar ni dedicarte un espacio para construir», explica. Para el psicólogo, este tipo de comportamientos suele responder a personas que «no buscan algo real, buscan entretenerse cuando se aburren y les invade la prisa momentánea de pensar que no van a encontrar a nadie».
Evita hablar del futuro
Cuando la relación empieza a avanzar, también puede aparecer otra señal de alerta: la incomodidad ante cualquier conversación sobre el futuro. «Cada vez que la cosa se pone un poco seria o hacéis planes o habláis de algo un poco más serio como una relación, se agobia, cambia de tema, le ves distante o empiezas a pensar que no sabes lo que quiere«, señala el experto.
Frente a ello, recuerda que «una persona lista para amar no teme proyectar contigo y mostrar sus intenciones». Según Adrián Chico, una señal clara es que empiezas a sentir inseguridad constantemente. «Siempre sientes que le vas a presionar o que vas a fallar o que estás escribiendo de más o que estás siendo muy pesado o muy insistente. No te sientes tranquilo al mandar un mensaje», afirma.
Con el tiempo, esta incertidumbre puede deteriorar la confianza personal. «Si tú pierdes la capacidad de intuir porque recibes señales completamente contradictorias todo el tiempo y no sabes qué esperar de la otra persona, al final tu confianza en tu propia capacidad, tu intuición y tu autoestima se pueden ver deterioradas», advierte. Por eso, concluye que conviene prestar atención a esas sensaciones en lugar de ignorarlas. «Ese malestar no es tu culpa, es un aviso de lo que está pasando. Mucha gente dice que busca una relación sana, pero emocionalmente sigue buscando lo que no le conviene», concluye el psicólogo.
