Publicado: agosto 31, 2026, 9:40 am
El precio del petróleo se dispara de nuevo por encima de los 90 dólares por barril tras el ataque de Estados Unidos a Irán, el primero que se produce desde el pasado mes de julio, y que tuvo como objetivo dos plataformas para disparar cohetes cargados con minas marinas que Teherán se preparaba para lanzar al estrecho de Ormuz, lo cual suponía «una amenaza inminente» en el paso marítimo. Ambos países siguen enfrentados por la soberanía de este paso marítimo clave en el comercio mundial de petróleo y no parecen dispuestos a reanudar las negociaciones para poner fin a una guerra que ya dura seis meses.
El Brent, la referencia en Europa, despunta más de un 2,2%, hasta los 91 dólares el barril, poco antes de la media sesión en el Viejo Continente, en línea con el West Texas Intermediate (WTI), que rebota más de un 3,4%, hasta los 86 dólares el barril, y marca máximos de más de una semana. El repunte se produce después de que la televisión Al Jazeera haya informado de que Estados Unidos ha atacado dos lanzacohetes de la Guardia Revolucionaria ubicados en Larek. Como respuesta, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha respondido con dos ataques contra cazas de Estados Unidos en las bases aéreas Rey Huseín y Al Azraq, ambas en Jordania.
De momento, y con ambas partes, EEUU e Irán, muy alejadas en sus objetivos, «no esperamos una escalada bélica en la región, pero tampoco una solución negociada a corto plazo», apunta Juan J. Fernández-Figares, de LinkSecurities. El analista teme que este escenario prolongue el cierre parcial del estrecho de Ormuz y mantenga elevados los precios energéticos, lo que puede ser negativo para la evolución de la inflación a corto plazo.
De forma paralela, el director de Investigación Económica y Next Generation de Julius Baer, destaca que los inventarios mundiales de petróleo se mantienen mucho mejor de lo que se esperaba hace unos meses. «Una menor demanda podría ser una explicación, y los flujos continuos y ocultos a través del estrecho de Ormuz, otra. La crisis de suministro parece menos grave, y es muy probable que el pragmatismo respalde los flujos de petróleo desde Oriente Medio en el futuro», remarca.
La subida del crudo también ha repercutido sobre la cotización del gas.El TTF europeo casi un 5%, hasta los 70 euros por megavatio hora. Con ello podría cerrar agosto con un rebote del 15%. El encarecimiento del gas podría presionar al alza los costes de la electricidad, ya que las centrales suelen fijar el precio de la luz, especialmente, durante el invierno.
