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Los seis consejos financieros que una experta habría querido conocer a los 22 años

Publicado: octubre 12, 2026, 3:00 am

Empezar a gestionar tu propio dinero suele coincidir con una etapa en la que también llegan muchas decisiones nuevas: el primer sueldo, independizarte, viajar, comprar un coche o empezar a ahorrar e invertir. Esa falta de experiencia puede pasar factura a largo plazo y llevar a cometer errores de bulto.

Nischa Shah, exbanquera de inversión y divulgadora financiera, ha reunido algunos de los consejos sobre dinero que le habría gustado conocer cuando tenía 22 años, desde aprender a ahorrar aunque sea poco hasta entender mejor las grandes decisiones financieras antes de tener que tomarlas.

Aprende cómo funciona el dinero

El primer consejo de Nischa es sencillo: si quieres mejorar tus finanzas, necesitas dedicar tiempo a entender cómo funciona el dinero. Ahorrar, invertir o gestionar bien tus ingresos son habilidades que se pueden aprender, igual que cualquier otra.

Eso implica familiarizarte cuanto antes con conceptos básicos como un presupuesto, la inflación, los intereses, la deuda o la inversión. No hace falta dominarlo todo de golpe, pero sí tener una base para tomar decisiones más informadas y detectar cuándo algo no te conviene.

Nischa pone un ejemplo: mucha gente dice querer libertad financiera, pero no dedica tiempo a aprender sobre ahorro, inversión o cómo aumentar sus ingresos. Su consejo es empezar a formarse de manera sencilla, con libros, podcasts o vídeos, para entender mejor las opciones y decisiones que tendrá que tomar.

Empieza a ahorrar aunque sean 50 euros

Cuando empiezas a trabajar es fácil pensar que ahorrar 30 o 50 euros al mes sirve de poco. Nischa plantea justo lo contrario: al principio, la cantidad importa menos que acostumbrarte a reservar una parte de lo que ganas.

Si cada mes gastas todo lo que entra, es fácil mantener ese comportamiento cuando tus ingresos aumenten. Cobras más, pero automáticamente gastas más y sigues sin ahorrar. En cambio, si ya has creado el hábito de apartar una parte de tus ingresos, puedes aumentar esa cantidad de ahorro a medida que mejora tu sueldo.

Evidentemente, la cantidad de ahorro importa, pero la realidad no necesitas esperar a ganar mucho dinero para empezar. Esos primeros 50 euros pueden servir para crear un hábito que después será mucho más fácil mantener.

No gastes para seguir el ritmo de los demás

Otro de los consejos de Nischa es no adaptar tus gastos al nivel de vida de otras personas. Puede ocurrir con cenas, viajes, ropa, ocio o cualquier plan que termine convirtiéndose en habitual simplemente porque tu entorno puede permitírselo, pero tú no o, simplemente no cuadra contigo.

Esta actitud tiene dos problemas: el primero es que tu presupuesto puede ser distinto al de tus amigos. Así, puedes acabar gastando más de lo que querrías. El segundo es que estos planes pueden no encajar con tus gustos. Nischa extiende esta presión también a las redes sociales, donde es fácil comparar tu situación con una imagen parcial de la vida de los demás.

Por eso, recomienda ser claro con tus límites y rechazar o adaptar planes cuando no encajen con tus prioridades económicas.

Decide qué quieres conseguir con tu dinero

Cada persona es un mundo. Para algunos, ganar más puede servir para comprar una vivienda; para otros, el objetivo puede ser viajar, ayudar a su familia, reducir su jornada en el futuro o simplemente vivir con más tranquilidad. Es imprescindible adaptar tus finanzas a tus prioridades porque por eso se llaman finanzas personales.

Aquí hay un error muy habitual que Nischa insta a evitar: asumir como propias las prioridades de quienes nos rodean y tomar decisiones que encajan mejor con sus expectativas que con las nuestras. Además, definir tus objetivos también ayuda a decidir qué merece la pena financiar con tu tiempo y tu dinero y qué gastos puedes dejar en segundo plano.

Haz tu trabajo antes de tomar las grandes decisiones financieras

Cuando se trata de finanzas personales, buena parte del éxito se centra en las grandes compras. Acertar en la compra de la casa, si financiar o no el coche o en cuándo empezar a invertir y dónde pueden condicionar más tu economía que 1.000 pequeñas compras. El problema, según Nischa es que muchas veces no empezamos a informarnos hasta que ya es demasiado tarde, cuando la decisión es inminente.

Nischa utiliza la hipoteca como ejemplo. Si empiezas a buscar cuando has encontrado una vivienda que te gusta, es más fácil dejarte llevar por el impulso de compra, te centres en la cuota y olvides otros aspectos como el tipo de interés, el plazo, el coste total o que no explores todas las alternativas a la primera hipoteca.

Por eso recomienda llegar a ese momento con una base previa. No necesitas convertirte en experto, pero sí entender qué estás contratando, cuánto vas a pagar, qué riesgos asumes y qué otras opciones existen antes de firmar.

Empieza a invertir pronto, aunque sea con poco dinero

Al invertir el tiempo es tu mayor aliado y 10 años pueden cambiar mucho el esfuerzo necesario para alcanzar un mismo objetivo. Para verlo, podemos comparar qué ocurre si una persona invierte 100 euros al mes desde los 22 años hasta los 65 y otra empieza a los 32, suponiendo una rentabilidad media anual del 6% y sin contar impuestos ni comisiones.

La primera acumularía unos 242.251 euros, mientras que la segunda se quedaría en torno a 124.142 euros. Para alcanzar el mismo capital empezando diez años más tarde, la segunda persona tendría que aportar cerca de 195 euros al mes, casi el doble.

La rentabilidad nunca está garantizada y variará con el tiempo, pero el ejemplo permite ver el efecto de empezar antes: cuanto más tiempo permanece invertido el dinero, más puede beneficiarse del interés compuesto.

Lo cierto es que 22 años es difícil saber qué decisiones financieras acabarán teniendo más peso con el tiempo. Empezar a entender el dinero, ahorrar desde el principio y tomar las grandes decisiones con más información no evita todos los errores, pero sí puede reducir su coste y darte más margen para corregirlos.

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