Publicado: octubre 3, 2026, 3:30 am

Los agentes dividen el vertedero en sectores, las máquinas van desgajando la basura y los perros de búsqueda de restos humanos y los policías con rastrillo observan detenidamente para dar con los restos de Roberto Fernández, desaparecido desde principios de septiembre. Esta escena se repite desde hace casi un mes en el vertedero del municipio madrileño de Loeches, donde los investigadores sospechan que ha ido a parar el cuerpo de este vecino de Torrejón de Ardoz (Madrid) después de que lo matara, presuntamente, su propio hijo, de mismo nombre.
