Publicado: septiembre 9, 2026, 12:11 pm

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha vuelto a apretar al Gobierno este miércoles para que desbloquee dos decretos que son clave para el sindicato. El primero, el que endurece el registro horario y el segundo, el que cambia las reglas de compensación y absorción del salario mínimo para que las subidas no se ‘coman’ los complementos salariales de los trabajadores que ganan justo por encima de esta retribución. Así lo ha trasladado el primer espada de UGT en un desayuno informativo organizado por el sindicato este miércoles.
«El ultimátum está plenamente vigente», ha insistido Álvarez, que ya amenazó antes de verano junto a su homólogo en CCOO, Unai Sordo, con negarse a negociar cualquier medida con el Gobierno si no se desbloqueaba el control horario. «Vamos a darle tiempo, pero ese tiempo tiene límites y vamos a situarlos ya», ha advertido el líder sindical.
Álvarez ha pedido al Gobierno que envíe cuanto antes un nuevo decreto sobre el control horario que cumpla con las recomendaciones del Consejo de Estado. Este organismo consultivo emitió un duro dictamen antes de las vacaciones en el que cuestionaba que el borrador del decreto no tenía en cuenta la realidad sectorial de la economía española, su impacto en las pymes y que le faltaba rango de ley.
El endurecimiento del registro horario, que es obligatorio para todas las empresas en España desde 2019, fue una medida que impulsó el Ministerio de Trabajo cuando el Congreso tumbó la reducción de jornada a 37,5 horas a finales del año pasado. El ministerio decidió entonces llevar esta norma, que busca eliminar los registros en papel y digitalizar por completo el control de la jornada para que la Inspección de Trabajo pueda consultar los asientos en tiempo real, por separado a través de un decreto.
Los plazos se han ido retrasando por los desacuerdos entre Trabajo y Economía y después por el dictamen del Consejo de Estado. Ambas partes se emplazaron a zanjar la cuestión este mes de septiembre y ya han llegado a un acuerdo, aunque todavía no se ha aprobado la norma.
No obstante, este mismo miércoles, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha recogido el guante a Pepe Álvarez y ha señalado que el registro horario se aprobará «con carácter inmediato» en cuanto se incorporen los cambios jurídicos propuestos en el dictamen del Consejo de Estado. Modificaciones cuyo contenido aún no ha trascendido.
El salario mínimo, a la espera de la inflación de otoño
La segunda carpeta más inminente en el diálogo social en estos momentos es el salario mínimo, cuya subida de cara a 2027 se empezará a negociar en otoño. Sobre esta cuestión, Álvarez ha destacado que el repunte de la inflación «ha desbaratado el incremento del SMI» que se pactó para este año. En agosto, los precios del consumo registraban una subida interanual del 4,3%, mientras que la mejora del salario mínimo para 2026 fue del 3,1%, ha recordado.
Sin embargo, Álvarez ha supeditado la negociación de un nuevo salario mínimo a que el Gobierno desbloquee el decreto que cambia las reglas de compensación y absorción, como se acordó con los sindicatos a comienzos de año. Esta norma busca prohibir que las subidas del salario mínimo no se puedan descontar de ciertos complementos salariales a los trabajadores que ganan sueldos justo por encima del SMI. Algo que no gusta nada a la patronal, que ya ha amenazado con impugnarla.
«Para nosotros es una condición necesaria que se cumpla el acuerdo. Nos parece que no se puede esperar más, es una cuestión fundamental», ha valorado Álvarez. El líder de UGT ha amagado incluso con no negociar la subida para el próximo año si no se desbloquea el decreto. «Si no se cumple, tendremos que ver junto a CCOO qué medida adoptamos, si subimos nuestra petición de aumento o si vamos a cumplir el expediente y no negociamos la subida del SMI», ha señalado.
Interrogado sobre cuánto debería subir el salario mínimo para UGT, Álvarez ha evitado dar una cifra y ha señalado que esperarán a conocer los datos de inflación de septiembre y octubre para pronunciarse. Además, ha trasladado que buscarán presentar una propuesta conjunta con el sindicato que lidera Unai Sordo, que adelantó el lunes que, para CCOO el SMI debería subir al menos un 5% en 2027.
Más allá de estos dos temas, Pepe Álvarez ha reclamado al Gobierno que ponga en marcha ya la reforma para endurecer las indemnizaciones por despido y que extienda el paquete de medidas de apoyo por la guerra en Irán más allá de este mes, cuando está previsto que finalice.
El secretario general ugetista ha reclamado al Ejecutivo que legisle siguiendo lo marcado por las resoluciones del Comité Europeo de Derechos Sociales. Este órgano, dependiente del Consejo de Europa, señaló que el sistema de despido español no resarce ni disuade lo suficiente al trabajador y también hace muy difícil que el afectado pueda ser readmitido.
