Publicado: octubre 7, 2026, 9:01 pm
Una vez más, Lindsey Vonn resurge de sus cenizas. La legendaria esquiadora norteamericana, una de las más grandes figuras de toda la historia del esquí alpino, estará en la Copa del Mundo que se disputará dentro de dos semanas y media en el glaciar austriaco de Sölden (Tirol), después de haber sido inscrita en el equipo de Estados Unidos.
La deportista de 41 años, campeona olímpica, doble oro mundial —y con 11 medallas en grandes eventos—, regresa unos meses después de sufrir un grave accidente en el descenso olímpico en los pasados Juegos de Milan-Cortina, al que llegó con una rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda sufrida apenas una semana antes, y sufrió una muy compleja fractura de la tibia izquierda, que estuvo a punto de costarle la amputación de la pierna; y por la que tuvo que ser operada en varias ocasiones.
Cuádruple ganadora de la general de la Copa del Mundo, competición en la que cuenta 84 victorias, la tercera mejor marca histórica de todos los tiempos y considerada una de las mejores descensistas de la historia, Vonn ha sido incluida en el equipo A de la Federación Estadounidense de Esquí que participará en la competición de la regularidad, que integran un total de 17 esquiadoras y esquiadores; y en la que la legendaria campeona podría competir, cuando esté recuperada del todo, gracias a una invitación.
La súper-estrella de Saint Paul (Minnesota), que ya había sorprendido al regresar, seis años después de su retirada, a la alta competición, con una rodilla de titanio —la derecha—, rizó aún más el rizo la pasada temporada, cuando se anotó los descensos de la Copa del Mundo disputados en St. Moritz (Suiza) y Altenmarkt (Austria).
A pesar de haberse roto el ligamento cruzado anterior de la otra rodilla, la izquierda, debido a una grave caída en el descenso de Copa del Mundo de Crans-Montana (Suiza), el pasado 30 de enero y el último antes de los Juegos, Vonn anunció siete días después que iba a competir en la prueba reina del deporte rey en la cita olímpica de Cortina d’Ampezzo.
Demostrando un enorme arrojo, Lindsey, que llegó a marcar el tercer tiempo en el segundo entrenamiento para la prueba, tomó la salida en el descenso olímpico. Pero se cayó tras un salto en la parte alta en el primero de los cinco sectores de la mítica pista Tofana, apenas 13 segundos después de arrancar su descenso, y tuvo que ser evacuada, protagonizando la imagen más triste de los pasados Juegos.
El regreso inmediato de Vonn parece prácticamente descartado, ya que la esquiadora aún sufre las secuelas de esa caída. A finales de abril, la propia campeona había anunciado que no se produciría ninguna novedad antes de la temporada 2027-28.
Para noviembre está prevista una nueva intervención quirúrgica en la que se le retirará el material metálico de la pierna y se le recompondrá el ligamento cruzado.
«Una vez reparado el ligamento cruzado, el proceso requiere otros seis meses», había declarado Vonn en su momento. Esto, sobre el papel, descartaría también su participación en los Mundiales, que se disputarán del 1 al 14 de febrero próximos en Crans Montana (Suiza).
Pero, de momento, la muy resiliente Lindsey figura entre los inscritos por la federación estadounidense para competir en la Copa del Mundo.
