Publicado: julio 28, 2026, 1:07 am

Los incendios forestales activos en Madrid, Ávila, Toledo y Vall d’Uixò (Castellón) afectan ya a más de 170.000 personas que han sido evacuadas o confinadas. La gran mayoría de los damnificados son residentes de localidades de Madrid, Ávila y Toledo, mientras que en Castellón permanecen evacuadas 10.000 personas. El fuego ha calcinado más de 50.000 hectáreas en la provincia abulense -es ya el más extenso de la historia de España- y 25.000 en Madrid, mientras que el de Almorox (Toledo) ha arrasado unas 2.000 hectáreas.
Mientras los medios de extinción siguen volcados en controlar las llamas, continúa la refriega política en torno a los pormenores de la gestión. No en cuanto al despliegue de medios y recursos, que está siendo el máximo, ni en lo referente a la coordinación entre instituciones, que está funcionando a toda máquina, sino que, una vez más, el punto de disenso está en el cruce de acusaciones y en la nula voluntad de llegar a un pacto de Estado contra los incendios forestales.
Pedro Sánchez volvió a reclamar ayer un acuerdo nacional al que se sume el PP, pero desde Génova le respondieron que hace un año que tiene sobre la mesa el plan con 50 medidas de Alberto Núñez Feijóo. Y le afean que ni siquiera haya llamado al principal líder de la oposición para invitarlo a negociar las reformas necesarias para paliar los incendios y, sobre todo, para prevenirlos mejor. Y con más medios.
En su visita de ayer a la zona afectada por el incendio de la Vall d’Uixó, que ha calcinado más de 7.500 hectáreas, el presidente interpeló al PP cuando insistió en firmar un «acuerdo de país» contra el cambio climático. «Pido por favor que estemos en la prevención, y para eso pido que materialicemos de una vez por todas un acuerdo de país, un pacto de Estado frente a la emergencia climática», dijo desde el Puesto de Mando Avanzado. «Los incendios se irán, pero cada año debemos estar preparados para una emergencia climática que está superando todos los niveles y magnitudes de los que viene advirtiendo la ciencia», alertó.
Desde el PP le respondió Cuca Gamarra, vicesecretaria general de Regeneración Institucional: «Hacen falta medios, gestión y trabajo. Estar todo el día hablando de un pacto de Estado para un titular, no es suficiente». «El PP, siendo muy consciente de que el verano va a ser muy duro, va a seguir poniendo sobre la mesa la necesidad de mayor coordinación, más planificación y más recursos», pero siempre desde «la lealtad institucional» y con la voluntad de «arrimar el hombro» ante la magnitud de la emergencia de los incendios forestales, resumió Gamarra.
Esto no significa que el PP no haga una crítica de la gestión forestal del Gobierno. Al contrario. Pero quiere posponer ese debate mientras sigue activo el mayor incendio de la historia reciente de España. «Hay unas responsabilidades, y en cuanto termine esta emergencia, llegará el análisis de por qué a España le faltan medios» contra el fuego, dijo Gamarra, preguntada por la falta de hidroaviones de élite operativos en pleno pico de la campaña de incendios forestales.
«Pero ahora es el momento de seguir trabajando hasta que se apaguen los incendios. Hasta que se pueda controlar esta emergencia nacional», zanjó. Entretanto, el PP insiste en aprobar un «plan estatal» medidas de prevención de los incendios que implique «financiación estable y plurianual» e impulsar «un sistema nacional de Protección Civil» para fortalecer la respuesta y la coordinación. Pero Feijóo no llamará a Sánchez, tiene que ser el presidente el que dé el primer paso.
Sánchez no lo tiene previsto, pero, desde el otro lado del famoso «muro», valoró la «cooperación institucional» desplegada para la extinción del incendio que amenaza en Castellón a la Sierra de Espadán. Una valoración que comparten en las comunidades gobernadas por el PP consultadas por este diario. Creen que se está trabajando bien entre instituciones y que el Gobierno está poniendo todos sus recursos operativos al servicio de los territorios afectados, pero se quejan de la falta de más aviones anfibios de élite y de la politización de la tragedia que, a su juicio, han hecho dirigentes como Óscar Puente, ministro de Transportes que ha entrado al barro de las descalificaciones en las redes.
En el PSOE, por contra, cargan contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. «Se puede sentir muy dolida cuando a lo mejor a ella, según ella, la insultan, pero es que ella es la primera que dispara», resumió la portavoz de la dirección de Ferraz, Montse Mínguez. En declaraciones a los medios de comunicación tras la reunión de la Ejecutiva Federal del partido, Mínguez argumentó que sólo «la semana pasada» Ayuso llamó al presidente del Gobierno «hijo de puta, infame, desquiciado y sinvergüenza».
«Evidentemente, estamos en una situación en la que hace falta que todas las administraciones trabajen juntas y que ni se lancen bulos ni se hagan peticiones por Twitter», incidió la portavoz socialista, en otro reproche implícito a la dirigente madrileña. «Le decimos a la señora Ayuso y al PP que prediquen con el ejemplo», añadió.
La semana pasada, Puente llamó a la presidenta madrileña «mamarracha» en un mensaje de X. A su vez, el ministro Óscar López dijo de ella que es «puro odio» y «veneno para la convivencia», en una entrevista en eldiario.es publicada este domingo.
