Publicado: septiembre 29, 2026, 4:08 pm

El Gobierno ha limitado la subida del gas natural dentro de la tarifa regulada, de manera que durante al menos el último trimestre del año su precio no pueda subir más de un 15%, cuando las previsiones para este invierno es que esta materia prima se incremente del orden del 45%. La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, adelantaba a primera hora uno de las nuevas medidas, en materia de energía, que contempla el decreto por la crisis en Oriente Medio que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros y que también incluye un límite máximo del precio de la bombona de butano a 19,55 euros.
El límite al precio del gas en la Tarifa Último Recurso (TUR), a la que están adscritos unos tres millones de hogares, será efectivo a partir del 1 de octubre, después de la revisión que, como es habitual, se hace cada tres meses. En principio, estará en vigor hasta final de año, que es el plazo de vigencia del decreto y durante los primeros meses de la estación de calefacciones, en la que el Gobierno estima que sin el límite la subida del precio del gas habría sido de entre un 45 y un 49% debido a su incremento en los mercados internacionales, como consecuencia de la crisis en Oriente Próximo que mantiene muy limitado el tráfico por el Estrecho de Ormuz.
De acuerdo con lo acordado en el Consejo de Ministros, el precio final de la TUR no podrá ser un 15% superior a la de este trimestre mediante una modificación de la fórmula de cálculo en la que se limita al 35% el peso que puede tener en ella uno de sus factores, el peso de la cotización del gas.
Aunque el decreto aprobado este martes en principio expirará el 31 de diciembre, tendrá continuidad temporal, ha explicado Transición Ecológica en un comunicado, porque en las siguientes revisiones trimestrales de la TUR el incremento máximo de la cotización del gas quedará limitado al 15%, hasta que se haya recuperado el déficit generado y se haya restablecido el equilibrio.
Ante esta situación y dado que ahora empieza la temporada de otoño e invierno y de calefacciones, el Gobierno ha incluido en el tercer decreto anticrisis que aprobará este martes una limitación del 15% en la subida de la TUR, la tarifa a la que pueden acogerse que hogares, pymes o comunidades de vecinos en España que tienen contratada la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas natural, a la que están adscritos unos tres millones de hogares, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), uno de los colectivos que venía desde hace días alertando de la fuerte subida de la TUR que se esperaba para los próximos meses.
Por otra parte, el decreto incorpora otro límite de precios energéticos, en este caso, al precio máximo de la bombona de butano a 19,55 euros. Desde Dublín donde este martes ha participado en un Consejo informa l de Energía, Aagesen lo ha considerado algo «fundamental para los consumodores que apuestan por este combustble para la temporada de calefacción».
Sin rebaja en la electricidad, pero con salvaguarda
El decreto no incorpora ninguna medida relacionada con los precios de la electricidad porque el Gobierno dice que «no se está viendo afectado» por la crisis en Oriente Próximo que afecta particularmente a los precios y disponibilidad de gas y petróleo, «gracias al crecimiento de las renovables».
No obstante, se mantiene la «salvaguarda» que ya aparecía en los dos anteriores para que bajar el IVA y el impuesto especial sobre la electricidad. Si el dato del IPC de este septiembre es un 15% superior al de septiembre de 2025, el IVA de la luz y el gas se reducirá del 21% al 10% el Impuesto sobre la Electricidad bajará del 5,1% al 0,5%.
Impuesto permanente al gas y petróleo y silencio sobre bajada fiscal
En Dublín, Aagesen y el resto de ministros de Energía de la UE han discutido este martes sobre precios asequibles de la energía y, a su llegada a la reunión, ha insistido en la petición que, junto a otros cuatro países de la UE, España ha cursado a la Comisión Europea para que ponga en marcha un impuesto «permanente» a las petroleras y gasistas por los llamados beneficios caídos del cielo -por los elevados precios de estas materias primas por condiciones del mercado y que van mucho más allá de sus costes de producción-, para obtener así recursos para mitigar en la UE los efectos del cambio climático y adaptarse a ellos.
Por el contrario, ha evitado responder otra pregunta sobre la posibilidad de rebajar impuestos a la energía -al gas o a la electricidad-, algo que ya se hizo cuando la guerra de Ucrania y que es la receta que plantea Bruselas a los gobiernos europeos para rebajar las facturas energéticas de hogares y empresas.
«Nos gustaría tener un impuesto permanente sobre el petróleo y el gas para tener más recursos para medidsa de resilencia» frente al cambio climático, ha dicho Aagesen, que este martes ha llegado al Consejo informal de Energía con otra petición bajo el brazo.
Junto con Portugal y Luxemburgo, reclaman a la Comisión Europea un «objetivo ambicioso» de despliegue de energías renovables en la UE para 2040 como manera de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y de cara a la decisión que Bruselas tiene que tomar a finales de año. España espera que otros países se sumen a esta petición sobre renovables que Aagesen ha desvinculado este martes del objetivo que pueda marcarse en producción de electricidad con «energías limpias», que incluye también la energía nuclear.
Por otra parte, la vicepresidenta tercera ha descartado que por el momento esté prevista ninguna decisión sobre el polémico impuesto al diésel.
«No hay nada en marcha», ha asegurado Aagesen, que, volviendo a la crisis de Oriente Próximo, también ha negado que «por el momento» la UE se enfrente a un problema de abastecimiento, aunque la vigilancia de la situación es constante.
