Publicado: julio 20, 2026, 2:07 pm

Más del 60% de los adolescentes y jóvenes cree que cualquier contenido que ven en redes sociales, incluido el violento o el sexual, sirve simplemente para entretener.
Asà se desprende del informe ‘(Sobre)expuestos online: conocimiento, aceptación y experiencias de violencias digitales en adolescentes y jóvenes’, de Plan International, a partir de una encuesta a 1.000 adolescentes y jóvenes de 14 a 21 años de toda España.
El 40% de los entrevistados reconoce ver contenido violento y el 35% contenido sexual o pornográfico, además de contenidos que refuerzan estereotipos de género, como los de «cómo ser un hombre o una mujer de alto valor» (42%).
De este modo, el 64% de los jóvenes apunta a los propietarios de las plataformas y el 59% a las empresas de Inteligencia Artificial (IA) como responsables de prohibir o regular el contenido perjudicial al que están expuestos.
El informe revela que el 80% de los entrevistados opina que nunca deberÃa permitirse la violencia en redes; un 52% pedirÃa vetar siempre el contenido pornográfico; y un 37% prohibirÃa los contenidos que refuerzan estereotipos de género.
Según las expertas consultadas en la investigación, «estos contenidos resultan ‘más digeribles’ por presentarse como entretenimiento ‘mainstream’, aunque terminan incorporando al imaginario mensajes cada vez más radicales sin que quienes los consumen perciban su conexión con la normalización de la violencia».
Insultos o comentarios sexuales
Además, el 17% de los jóvenes dice haber vivido violencia digital; alrededor de un 40% ha recibido insultos en redes; y el 32% de las chicas ha recibido proposiciones o comentarios sexuales.
Los resultados del estudio muestran que la mitad cree que no le va a pasar, incluso el 42% de quienes ya la han sufrido cree que no volverá a ocurrirles. El 60% señala la normalización de la violencia como causa de la violencia digital.
Según los datos del informe, el 70% de los entrevistados la vivieron por primera vez entre los 13 y los 17 años, y un 16% con 12 años o menos. Las chicas sufren más las formas de violencia digital sexual: proposiciones y comentarios sexuales (32% frente al 22 % de ellos), recepción de contenido sexual no deseado y chantajes.
El 77% de quienes recibieron contenido sexual no deseado lo mantuvo en secreto por vergüenza, el 38% contó su experiencia a su familia y el 14% denunció a la plataforma. Además, más de la mitad cree que la responsabilidad es de quien sube contenido Ãntimo y una quinta parte responsabiliza a quien lo difunde sin consentimiento.
El estudio constata que el 16% de los encuestados usa las redes para crear contenido propio, mientras que la mitad ve contenido de familiares y amistades y un tercio consume lo que la red social le recomienda. Además, el 25% se cree capaz de «entrenar» al algoritmo que decide qué ven.
Tiempo en redes
En cuanto al consumo, el 90% usa las redes sociales todos los dÃas y el 80% utiliza la IA a diario. La mitad pasa en torno a tres horas conectada entre semana, el 40% hasta seis horas los fines de semana, y uno de cada cuatro más de diez horas diarias esos dÃas.
Respecto a los lÃmites, el 40% de los adolescentes y jóvenes no tiene ninguna norma de uso de sus dispositivos y un 18% se autoimpone alguna. Los lÃmites los ponen las familias (74%) y regulan el cuánto y el dónde. El 20% tiene normas sobre los contenidos a los que accede.
En este escenario, un 21% cree que dejar de usar las redes mejorarÃa su salud mental, y un tercio piensa que no tendrÃa ningún efecto. Entre quienes rozan las diez horas diarias, un 24% considera que dejarlas serÃa incluso peor para su salud mental.
Responsabilidad de las plataformas
Plan International reclama que la responsabilidad de la protección frente a contenidos perjudiciales y violencia digital recaiga sobre quienes diseñan las plataformas y quienes regulan el entorno digital.
La organización pide diseño seguro que respete los derechos de la infancia y la adolescencia y la prohibición de los algoritmos que amplifican contenidos perjudiciales, junto a sistemas de moderación y verificación de edad robustos y auditables, canales de denuncia accesibles, y educación digital y afectivo-sexual en todas las etapas.
«En verano, con más tiempo libre y menos acompañamiento, muchos adolescentes pasan horas consumiendo en piloto automático lo que el algoritmo decide mostrarles, y ese consumo incluye demasiadas veces violencia. Estos contenidos tienen un impacto perjudicial en su desarrollo», explica Virginia Saiz, directora general de Plan International en España.
A su juicio, es «urgente» aprobar la ley que exija a las plataformas «diseñar espacios digitales seguros que respeten los derechos de niños y adolescentes, garantizar la transparencia algorÃtmica y controlar los contenidos a los que están expuestos». «Prohibir sin acompañar no protege; educar y regular a la vez es fundamental», ha sentenciado.
