Publicado: julio 21, 2026, 8:08 am

Fani Carbajo siempre ha buscado lo mejor para su hijo. Para ella, su «pequeño» es su primera prioridad y por ello le ha dado no solo las herramientas para crecer, sino la libertad para convertirse en aquello que quisiera. Así, a sus 18 años, Emilio Muñoz ya ha emprendido su viaje como muchos jóvenes a su edad.
Aunque, a diferencia de la media, él se ha mudado a Bali. Desde la isla de Indonesia, el joven cuenta con su propio emprendimiento. Alejado de la imagen pública, está completamente centrado en su carrera y su relación. Porque Emilio no se encuentra solo, y su novia, Tiffany, no dudó en marcharse con él para cumplir sus sueños.
En el rincón paradisíaco, la pareja se encuentra en una comunidad internacional compuesta por emprendedores e influencers que, como ellos, decidieron alejarse de la ciudad para seguir creciendo. De esta manera, y gracias a las conexiones vía Internet, ambos pueden seguir con sus trabajos en España y disfrutar de las comodidades de Indonesia.
«Bali es un sitio perfecto para desconectar y trabajar a la vez», aseguró el hijo de Fani a través de su perfil de Instagram. En su caso, su trabajo se basa en el comercio online. De hecho, Emilio llegó a lanzar su propia marca de ropa cuando aún era menor de edad. Así, a pesar de su edad, sí que cuenta con experiencia en el sector. Además, también cuenta con un proyecto de «dropshipping».
Este modelo de trabajo, cada vez más común en los negocios digitales, permite a los dueños de las tiendas vender productos sin necesidad de gestionar el inventario. Así, gracias a conexiones con terceros, las ventas son directas y se abaratan los gastos. Por ello, Emilio puede tener más tiempo libre. Uno que aprovecha para gestionar su academia, donde enseña a otras personas a seguir sus pasos y emprender en el mundo digital.
Aunque, no todo es trabajo en la vida del empresario. Entre gestiones, Emilio también tiene tiempo para centrarse en cuidar su cuerpo gracias al gimnasio. Además, junto a su novia, también disfruta de cada momento para gozar de las playas o la piscina privada de su casa. Una vida de ensueño con la que el influencer no podría estar más cómodo.
