María Neira, la apuesta de Sanidad para dirigir la OMS: "En un momento crítico a nivel geopolítico, hay que atraer a los países que se fueron" - España
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María Neira, la apuesta de Sanidad para dirigir la OMS: «En un momento crítico a nivel geopolítico, hay que atraer a los países que se fueron»

Publicado: octubre 23, 2026, 10:07 pm

Actualizado Viernes,
23
octubre
2026
–
23:59

De las misiones humanitarias a los despachos de Ginebra. La candidata española a dirigir la Organización Mundial de la Salud (OMS), María Neira, aspira a suceder a Tedros Adhanom Ghebreyesus, cuyo segundo mandato concluirá en agosto de 2027. Y sí, Neira se ve ganadora. Tras presentar su candidatura in extremis, la médica asturiana espera ahora, desde su residencia en Suiza, el veredicto que se anunciará en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud, con fecha de mayo de 2027. Una de sus ventajas competitivas es que conoce la casa por dentro y esto, en un momento en el que la OMS atraviesa un periodo especialmente exigente tras la salida de EEUU y la crisis reputacional y la falta de fondos, hace que la española adquiera una posición privilegiada ante los ojos de los Estados miembro.

Neira es la segunda candidatura a la OMS que presenta España. En 2006, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero apoyó a Elena Salgado. Esta ministra de Sanidad no era médica, pero contaba con el impacto de la puesta en marcha de la ley antitabaco, que ha sentado las bases de la lucha contra la adicción y los efectos de la exposición del humo a los considerados fumadores pasivos.

Tras una llamada telefónica con Mónica García, ministra de Sanidad, que le dijo «María, tienes que presentarte» y tras sopesar lo que implicará ser la directora de la OMS, tanto a nivel personal como profesional, se ha lanzado a la piscina sin ver si habrá agua o no. Volver a los orígenes, al ADN de la OMS; prevenir en vez de curar y recuperar la confianza y el expertise son su leitmotiv. Neira cree en la Organización, ahora falta que los Estados miembro crean en ella y en lo que representa.

España ha decidido presentar su candidatura para dirigir la OMS. ¿Qué supone para usted asumir este reto y por qué cree que puede ser el momento adecuado para dar este paso?
Supone mucha responsabilidad, agradecimiento y satisfacción. Siempre es el momento adecuado para luchar por la salud global. Nunca hay que desaprovechar ninguna ocasión para tener el mayor impacto posible en salud y en prevención, creo que siempre es el momento. Este es particularmente difícil, no cabe duda, desafiante, por la situación geopolítica, por todos los retos que tenemos por delante de salud pública, por los fondos, la credibilidad… Pero precisamente por eso yo creo que hace falta una persona que crea en esta Organización, que tenga pasión, que esté motivada y que luego tenga las competencias suficientes para afrontar este reto. Ese oro que representa la OMS hay que transformarlo en una inversión lo más de mayor impacto posible y no perder ninguna oportunidad de usar ese oro para proteger a nuestra gente.
¿Cómo reaccionó al conocer la noticia?
No es una noticia que te pille de sorpresa. Hasta el último momento yo pensaba que, si se hubiera presentado algún candidato sudamericano o latinoamericano, probablemente no hubiera valorado la posibilidad de presentarme porque hacer una lucha entre un candidato latino y español no tenía sentido. Pero al ver que no había un candidato latinoamericano pensé que yo podía ser un puente de cara a representar a Europa y a Latinoamérica. Se decidió todo al último minuto con respecto a la fecha de presentación de la candidatura. 24 horas antes España presentó una candidata.
¿Qué cree que puede aportar María Neira a la OMS después de tantos años trabajando dentro de la propia organización?
Soy médico especializada en endocrinología, salud pública y nutrición, pero aparte de eso he llevado a cabo actividad clínica en un hospital moderno. Tengo una faceta clara en el trabajo humanitario con Médicos Sin Fronteras en África (donde viví cinco años) y en Centroamérica, y una experiencia en materia de cooperación y en campos de refugiados y de ahí, fui a la OMS. Además, cuento con un bagaje también gubernamental de cuando estuve tres años en España como subsecretaria y presidenta de la Agencia de Seguridad Alimentaria; luego volví a la OMS, me enfrenté a cuestiones que eran muy difíciles de poner en la agenda como el cambio climático o la contaminación del aire. Todo ello junto a la motivación que tengo y lo mucho que conozco la casa por dentro sería muy útil en un momento como este que hay que coger un timón y realmente ponerse ahí a aguantarlo con mucha fuerza.
¿Cuáles serían sus principales prioridades si finalmente llegara a la Dirección General de la OMS?
Claramente hay que volver a la función fundamental y primordial de la OMS de evidencia científica, normas y estándares. Debemos tener a los mejores profesionales que puedan convocar a todas las redes profesionales de todo tipo con credibilidad y con las mejores instituciones del mundo. Esto es uno de los poderes más magníficos de la OMS: convocar a los mejores expertos del mundo y luego usar todo ese conocimiento para realizar recomendaciones y ayudar a los países técnicamente, reforzar sus capacidades si hay una epidemia y, desde luego, hacer también una gran estrategia de prevención primaria. Reforzar esta área nos hace mucha falta porque es una especie de antena parabólica que permite detectar los riesgos emergentes para la salud.
¿Qué diagnóstico realiza de la situación actual de la OMS y cuáles son, a su juicio, sus principales retos para los próximos años?
Estamos en un momento crítico a nivel geopolítico mundial donde la fuerza de una Organización como esta tiene que ser mayor que nunca. Y a los países que se fueron hay que traerlos de vuelta y asegurarse de lo que decía la Constitución de la Organización Mundial de la Salud hace 80 años: alcanzar el máximo nivel posible de salud para toda la población. Para mí sigue siendo un mantra y un objetivo que nunca podré dejar de lado.
¿Cómo valora el mandato desempeñado por el actual director general, Tedros Adhanom?
La época de Tedros será siempre recordada por esa respuesta al covid-19. Ha sido uno de los elementos de sobreexposición de la OMS a la opinión pública, y claro, con una exposición alta siempre tienes más escrutinio. Es importante tener una agencia fuerte, con credibilidad, con todos los Estados miembros dentro, con esa capacidad de convocar a los expertos y, por supuesto, con mucha integridad y mucha transparencia.
Si tuviera que definir a la OMS con tres palabras, cuáles serían y por qué.
‘La mejor idea’. No lo había pensado, pero yo creo que es la mejor idea. No hay nada más noble, una misión más de consenso y elegante unirse por la salud mundial. Yo creo que nadie puede estar en desacuerdo. Una idea, una pasión y una oportunidad.

«La época de Tedros será recordada por la gestión del Covid»

La OMS en los últimos años se ha enfrentado a «crisis» tanto de credibilidad como fondos, fruto de la salida de EE. UU. ¿Cómo afrontaría esta situación?
Teniendo las ideas muy claras de cuál es el mandato de la OMS; una vez que lo tienes muy claro y te focalizas exclusivamente en eso y en hacer las funciones, aunque tus recursos sean limitados o abundantes, los usas de la mejor manera posible. Yo confío mucho en tener los mejores expertos del mundo trabajando en la OMS, eso ayuda mucho a la credibilidad y a la confianza. Confío también en que hay que ser muy consecuentes en comunicar con la gente y ganarse su confianza a base de transparencia, integridad y excelencia, es decir, los mejores profesionales que estén en la OMS por méritos. Con eso iré recuperando la confianza donde se haya perdido y reforzándola donde ya existe.
¿Hasta qué punto cree que la experiencia que ha acumulado dentro de la OMS puede ser una ventaja frente a otros candidatos? Son siete candidatos, ¿qué piensa de los otros perfiles? ¿se ve «ganadora»?
Los otros candidatos representan distintas culturas, distintas visiones. Obviamente tenemos convergencia en muchas cosas, pero yo soy el candidato que más experiencia global tiene, que ha trabajado en más continentes; desde la clínica hasta la situación política, gestión y experiencia. Les falta esa experiencia internacional. Y mi background científico también aporta mucho; es fundamental para tener una visión de qué es la salud pública. Con otro tipo de backgrounds a lo mejor son buenos gestores, pero aquí no estamos buscando un gestor, estamos buscando a alguien que lidere y que tenga una visión de salud pública. A parte puedo conseguir que con poquísimos recursos lleguemos a resultados increíbles y el hablar cinco idiomas en estos organismos internacionales me facilita la comunicación.
¿Qué significaría personalmente para usted convertirse en la primera española en dirigir la OMS?
Personalmente, sería obviamente un orgullo, pero también implicaría seguramente perder, entre otras cosas, calidad de vida. Seguramente va a ser un trabajo que requiere muchísima disponibilidad y estoy dispuesta a ello. Profesionalmente sería una culminación. Creo que habría mucha gente que estaría contenta de que fuera así porque saben que generaría un ambiente de trabajo en el que todos estemos motivados por la pasión que tenemos en la salud pública.
Durante meses se habló de la posibilidad de que Mónica García pudiera ser la candidata española. Finalmente, no ha sido así. ¿Cómo ha vivido ese proceso? ¿Ha hablado con Mónica García sobre su candidatura?
Yo de eso no tengo constancia en absoluto. Cuando hablé con Mónica la primera vez para decirle «Mónica, ¿sabes que va a haber una elección de director general?», su primera respuesta de fue «María, tienes que presentarte». Y lo recuerdo perfectamente. Sanidad está 100% detrás de esta candidatura. Es una candidatura de Estado, una candidatura de país, más allá de todas las consideraciones, y así me la tomo, con esa responsabilidad añadida. Represento a España y tengo que hacer una buena candidatura honrada.

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