Publicado: octubre 20, 2026, 8:07 am

La circulación atmosférica experimentará un cambio significativo a partir del miércoles 21 de octubre, cuando el chorro polar se refuerce sobre el Atlántico norte y favorezca la llegada de una profunda borrasca a Europa occidental. Esta configuración podría propiciar nuevas lluvias y un descenso de las temperaturas en distintas zonas de España durante la segunda mitad de la semana, según la previsión publicada por Andrea Danta en la web meteorológica Meteored.
En su artículo, Danta explica que la corriente en chorro, también conocida como jet stream, es una franja de vientos muy intensos que circula a unos 9-16 kilómetros de altitud. Según la autora, estos vientos pueden alcanzar velocidades de entre 100 y 250 kilómetros por hora y desempeñan un papel fundamental en la trayectoria de las borrascas y los frentes.
La nueva configuración atmosférica llega después del episodio de lluvias asociado a la dana Adam, que ha dejado acumulaciones superiores a los 700 litros por metro cuadrado en puntos de la Marina Alta y la Safor, entre Alicante y Valencia. Aunque la intensidad de las precipitaciones tenderá a disminuir, Danta advierte de que la saturación del suelo puede agravar las inundaciones si se registran nuevas lluvias. Para el martes, la inestabilidad se desplazará hacia Cataluña y Baleares.
A partir del miércoles, el chorro polar ganará velocidad sobre el Atlántico norte y favorecerá una circulación atmosférica más dinámica. De acuerdo con el análisis publicado en Tiempo.com, los modelos meteorológicos apuntan al desplazamiento de una profunda borrasca hacia Europa occidental, cuyo centro podría situarse el jueves 22 en las proximidades de las islas británicas, con una presión mínima cercana a los 990 hectopascales.
La evolución del sistema dependerá de su posición respecto al anticiclón. Esta circunstancia determinará si los frentes atlánticos consiguen avanzar hacia la Península y hasta qué punto el aire frío asociado a la borrasca alcanza España.
Según la previsión de Danta, las lluvias podrían afectar especialmente al norte y al oeste peninsular durante la segunda mitad de la semana, aunque su avance hacia el interior todavía dependerá de la trayectoria de la borrasca y de la posición de las altas presiones.
En cuanto a las temperaturas, el panorama será desigual. Mientras que el este y el sureste peninsular podrían mantener máximas relativamente elevadas, con valores de entre 25 y 28 grados en algunas localidades, el norte registrará un ambiente más fresco. Para el miércoles se prevén mínimas de unos cinco grados en Burgos y Valladolid y de alrededor de nueve grados en Madrid.
El jueves y el viernes, las máximas podrían situarse entre los 23 y los 25 grados en Andalucía y entre los 23 y los 24 en el área mediterránea, mientras que en el norte se moverían generalmente entre los 15 y los 20 grados.
La intensificación del chorro polar no implica por sí sola una ola de frío ni garantiza lluvias generalizadas en todo el país. La evolución de la borrasca y su interacción con el anticiclón serán determinantes para concretar qué territorios recibirán precipitaciones y dónde se notará con mayor intensidad el descenso térmico.
