Publicado: octubre 26, 2026, 5:07 pm
Un inspector jefe de la Policía Nacional y el jefe de Operaciones de la Guardia Civil en Ceuta han testificado este lunes ante la juez de la Audiencia Nacional María Tardón, encargada de investigar la entrada masiva de inmigrantes en la Ciudad Autónoma.
El teniente coronel Miguel Lobo ha declarado que la noche anterior vio «seis barcos marroquíes en la zona límite del mar territorial». Ha precisado que eran «dos interceptoras, dos patrulleros y dos barcos pequeños», según fuentes conocedoras de la declaración.
También ha explicado que se lo comentó al delegado del Gobierno, indicando que creía que estaban para prevenir la entrada que, finalmente, se produjo a la mañana siguiente. El jefe de la Brigada Provincial de la Seguridad Ciudadana, Lorenzo Juan Fages Cortés, ha confirmado la presencia de buques «de la Armada de Marruecos» en la zona -sin poder determinar la distancia-, además de una fragata española.
El inspector jefe de la Policía Nacional Lorenzo Juan Fages, a su llegada a la Audiencia.Efe
Ambos mandos se enfrentaron en la frontera la mañana del 30 por la decisión de qué hacer con la valla. El mando de la Guardia Civil se negó a cerrarla para evitar muertes. En ese momento se estaban agolpando muchos marroquíes en esa zona. Además, ya había un gentío saltando al agua para entrar en Ceuta.
Por contra, el inspector jefe proponía cerrar el acceso por tierra «ante la riada» de personas que estaba entrando. Llamó a quien ha descrito como el jefe de fronteras de la Policía, que le indicó que la cerrara. Por su parte, el mando del Instituto Armado transmitió su parecer al jefe de Gabinete del delegado del Gobierno.
La Policía Nacional cerró la valla «varios minutos», pero el mando del Instituto Armado «obligó» a abrirla, según ha explicado el inspector jefe. Según el testigo, el teniente coronel estaba «fuera de sí». Al mando policial, la superioridad le dijo que hiciera «lo que considerara».
El encontronazo entre ambos cuerpos se reprodujo cuando el teniente coronel escuchó dos disparos de pelotas por parte de la Unidad de Intervención Policial (UIP). Discutió con el jefe de esos agentes, que le indicó que tenían orden de dirigir a la masa hacia el polígono de El Tarajal. Según el inspector jefe, la Guardia Civil parecía estar dirigiendo a la gente hacia la ciudad.
Los dos testigos han coincidido en la escasez de medios. El hjefe de Seguridad Ciudadana contaba con «20 o 25 hombres», con lo que «poco» podía hacer. El teniente coronel tenía a 10 o 12 a su mando en la zona de la frontera. Con esos efectivos conjuntos, «era imposible» parar a los que entraban, que ha estimado entre 2.500 y 5.000 cada hora.
En cuanto a los avisos previos, el teniente coronel ha afirmado que «jamás» le trasladaron que hubiera una convocatoria masiva para entrar en la ciudad aprovechando el festivo marroquí del Día del Trono. Tampoco le habían indicado que debía reforzar los servicios. En las reuniones de los días previos se había abordado qué hacer con los que entraban, pero no asuntos operativos para evitar las llegadas.


