Publicado: octubre 9, 2026, 1:08 am
Los precios de la vivienda seguirán subiendo claramente por encima del coste de la vida, de las rentas y de los salarios al menos hasta 2028. Las principales proyecciones de precios disponibles coinciden en señalar que el temporal no va a remitir al menos a corto plazo. Al encarecimiento cercano al 12% que registran los pisos este 2026 hay que añadirle un incremento previsto que ronda el 6%, según el promedio de predicciones de cinco analistas elaborado por La Información Económica.
Desde BBVA Research vaticinan que la vivienda subirá un 5,5% el año próximo después de haberse incrementado ya un 11,5% este ejercicio . Así se refleja en su informe Situación España publicado el miércoles, en el que advierten de que el ritmo al que salen nuevos pisos al mercado es muy inferior al de los hogares que se forman, lo que mantiene las tensiones sobre los precios.
Por su parte, las previsiones de CaixaBank Research apuntan a que los precios aumentarán un 6,5% el año próximo, para después moderar la subida al 3,7% en 2028. Ello, desde un incremento de partida del 12,4% este ejercicio, según ha podido saber este periódico. Otro banco, en este caso Bankinter, vaticinó recientemente que la vivienda se encarecerá un 6,1% el año que viene y un 5,1% el siguiente, después de haber subido un 9,1% este ejercicio.
A estas previsiones se añaden las de dos agencias de calificación crediticia. Fitch prevé un incremento de precios el año próximo entre el 6 y el 8%, mientras que S&P Global proyecta un encarecimiento de los pisos del 7,4% en 2026.
La construcción languidece y suben los tipos de interés
Los economistas de BBVA explican que el ritmo al que se crean nuevos hogares sigue siendo muy superior al de viviendas nuevas que entran al mercado, lo que mantiene las tensiones sobre los precios. Desde el año 2019 se han creado aproximadamente 1.250.000 hogares, pero apenas han salido 597.296 viviendas nuevas al mercado. Es decir, se han creado el doble de hogares que viviendas nuevas se han finalizado en ese mismo periodo.
Además, la inversión en vivienda crece despacio y nunca ha llegado a recuperar los valores previos al pinchazo de la burbuja inmobiliaria. De hecho, se encuentra en cifras cercanas a los de 2003 en términos reales, es decir, descontando la subida de los precios. La inversión en vivienda apenas creció un 3,6% el año pasado y solo ha crecido un 6,1% desde el año 2019.
Los últimos datos de inversión han llevado a BBVA a empeorar sus expectativas de construcción de vivienda. La entidad esperaba que salieran al mercado entre 140.000 y 160.000 en 2026 y 2027, pero ahora reduce esa cifra a un rango entre 130.000 y 140.000 a la luz de los últimos datos publicados por el INE. Estas cifras están muy lejos del millón de viviendas que organismos como el Banco de España consideran que haría falta sacar al mercado de aquí a 2028 para cubrir ese déficit creciente.
Los analistas señalan que ya se empieza a ver una moderación en los precios de compraventa de inmuebles, que se acentuará el año próximo, por una serie de factores. Por un lado, advierten de que el precio de la vivienda ha aumentado «sustancialmente» por encima de los salarios. Un factor al que se suman las subidas de tipos de interés, que encarecen la financiación y, por ende, deberían frenar la demanda y, con ello, los precios.
«El incremento de precios por encima de la renta está afectando sobre todo a rangos de edad relativamente joven», ha destacado Miguel Cardoso, economista jefe del banco. Este hecho, sumado al incremento en los tipos de interés y la caída en las ventas, explicaría esa menor subida de precios esperada para 2027 por la entidad financiera.

