Trump amenaza con disparar el diésel hasta 350 dólares en plena crisis de suministro - España
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Trump amenaza con disparar el diésel hasta 350 dólares en plena crisis de suministro

Publicado: octubre 4, 2026, 8:08 am

Colas en las gasolineras, surtidores precintados y conductores recorriendo decenas de kilómetros para encontrar combustible. La imagen se repite desde hace días en distintos puntos de Francia y lo que parecía una situación excepcional empieza a convertirse en un problema difícil de contener. El 9% de las estaciones de servicio del país está completamente sin gasóleo, sin gasolina o sin ambos combustibles, y en algunas regiones el porcentaje alcanza ya el 18%. La situación es tan extrema que el Gobierno galo ha tenido que permitir que los camiones cisterna circulen excepcionalmente los domingos y festivos, autorizar a una de sus refinerías a elevar en un 10% la producción y retrasar mantenimientos en otras plantas para intentar recuperar el suministro.

Que uno de los mayores países de Europa haya tenido que recurrir a medidas extraordinarias para mantener abastecidas sus gasolineras obliga a mirar más allá de Francia. ¿Puede ocurrir lo mismo en el resto del continente?

La respuesta puede depender ahora de una decisión que se está tomando a más de 6.000 kilómetros de París. Donald Trump estudia restringir las exportaciones de diésel de Estados Unidos al resto del mundo para abaratarlo dentro del país, donde el precio ha llegado a superar los 6,50 dólares por galón. Washington ha pedido además a Francia y Alemania que recurran a sus reservas de emergencia para aumentar la cantidad disponible en el mercado.

Francia ya ha respondido proponiendo a sus socios europeos liberar 50 millones de barriles de diésel de esas reservas, una cantidad equivalente a alrededor del 17% de las existencias de emergencia de diésel y gasóleo de la Unión Europea. La propuesta incluye además otros 50 millones de barriles de crudo y llega mientras París intenta coordinar con sus socios del G7 una respuesta al encarecimiento de la energía.

La presión para sacar semejante cantidad de combustible de las reservas da una idea de lo que está en juego si Trump termina restringiendo las exportaciones estadounidenses. Estados Unidos envía al exterior alrededor de 1,5 millones de barriles diarios de destilados, de modo que una reducción importante de esos cargamentos obligaría a sus compradores a competir por un suministro alternativo que no puede aparecer de un día para otro.

El escenario de 350 dólares

FGE NexantECA, una firma internacional especializada en el análisis y las previsiones de los mercados del petróleo y los productos refinados, calcula que una prohibición completa de las exportaciones estadounidenses podría llevar el precio mundial del diésel hasta 350 dólares por barril, frente a los más de 200 dólares que llegó a superar el gasóleo europeo la semana pasada.

Un diésel a esos niveles no se quedaría mucho tiempo dentro del mercado energético. El primer impacto llegaría al transporte por carretera, la agricultura, la construcción y la distribución, actividades que dependen directamente del gasóleo y que trasladarían una parte del encarecimiento al precio de los alimentos y otros bienes.

Goldman Sachs calcula que cada subida sostenida del 10% en el precio del diésel añade alrededor de una décima a la inflación mundial, con un impacto especialmente elevado en Europa, donde la inflación de la eurozona acaba de subir al 3,8% y los precios de la energía se disparan ya un 18,8% interanual.

Pero hay un riesgo todavía más difícil de explicar desde Washington. La medida con la que Trump pretende abaratar el diésel estadounidense podría terminar reduciendo la cantidad de combustible que producen las propias refinerías del país. Y la advertencia procede de su propio secretario de Energía, Chris Wright, que ha rechazado públicamente una prohibición de las exportaciones porque considera que podría terminar funcionando en sentido contrario.

La trampa para Trump

El problema aparecería en cuanto los aproximadamente 1,5 millones de barriles diarios que ahora salen del país empezaran a quedarse dentro de Estados Unidos. Los depósitos terminarían llenándose y las refinerías tendrían cada vez menos incentivos para seguir procesando petróleo, porque no pueden dejar de fabricar diésel y continuar produciendo normalmente gasolina o combustible para aviones. S&P Global calcula que, con una prohibición completa, las plantas estadounidenses podrían verse obligadas a reducir el procesamiento de crudo en 1,9 millones de barriles diarios, alrededor del 12% de toda la actividad de refino del país, un recorte de una magnitud que no se veía desde la pandemia.

Y ahí es donde la medida podría empezar a volverse contra la Casa Blanca. Si las refinerías reducen su actividad, Estados Unidos produciría menos gasolina y combustible para aviación y tendría que cubrir una parte mayor de sus necesidades comprando fuera lo que ahora produce dentro del país. S&P Global contempla incluso que Estados Unidos pueda pasar de exportar gasolina a convertirse en un pequeño importador neto, un cambio que terminaría presionando precisamente el precio que Trump pretende contener. Goldman Sachs calcula que, una vez llenos los depósitos de diésel, la gasolina estadounidense podría encarecerse unos 30 centavos por galón.

Trump regresó a la Casa Blanca prometiendo contener la inflación y reducir los costes, pero ahora solo el 17% de los estadounidenses aprueba su gestión del coste de la vida y alrededor de la mitad de los votantes señala precisamente los precios como el principal asunto que determinará su voto el próximo 3 de noviembre.

Europa, de momento, tendrá que seguir mirando con un ojo a Washington y con el otro a la cotización del gasóleo. Los futuros europeos han caído hasta el equivalente de unos 185 dólares por barril ante la posibilidad de que varios países liberen parte de sus reservas, pero el margen para que la situación vuelva a complicarse sigue siendo enorme.

Si Trump termina prohibiendo completamente las exportaciones estadounidenses y se cumple el escenario extremo de 350 dólares por barril, el precio del diésel podría subir casi un 90% desde los niveles actuales. Para entonces, quizá ya no sería solo en Francia donde llenar el depósito exigiría recorrer kilómetros, hacer cola y tener suerte de encontrar un surtidor abierto.

Related Articles