Publicado: abril 29, 2026, 12:07 pm

Iberdrola arranca el año más anglosajón para su negocio con Reino Unido y EE.UU. en el centro de su crecimiento en redes eléctricas. Allí ha comprometido el grueso de los 14.500 millones de euros invertidos en los últimos doce meses y allí concentra el motor de su negocio, que ha cosechado ventas de 12.017 millones en el primer trimestre, frente a los 12.582 millones anotados un año atrás, y ha registrado un beneficio neto de 1.711 millones, por debajo de los 2.004 millones que ganó hace doce meses.
Según consta en la documentación remitida este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el beneficio neto ajustado, el principal indicador que mide la marcha del negocio, ha crecido un 11% hasta 1.865 millones de euros- Aquí se ajustan los efectos derivados de la transacción de México en 2024 (+65,9 millones) y el impacto del ‘capital allowance’ en Reino Unido (+87,8 millones). En este escenario, la compañía mejora sus previsiones para 2026, del que espera un crecimiento de más del 8% en esta partida, excluyendo plusvalías por rotación de activos.
En el plano financiero, el Ebitda ajustado del grupo ha crecido un 2,4%, con el negocio de redes como principal palanca. Este segmento ha elevado su Ebitda ajustado un 8,6%, hasta los 2.047,5 millones, gracias a una base de activos regulados que se ha expandido un 8% y a unas tarifas más favorables.
En cambio, el área de Generación Renovable y Clientes ha retrocedido un 3,2%, hasta los 2.022,3 millones. Si bien la producción en Reino Unido ha avanzado un 41% y en Europa continental un 26%, estos crecimientos no han logrado absorber el impacto extraordinario de los mayores costes por servicios auxiliares en Iberia. En Estados Unidos, la comparativa también se ha visto dificultada por ciertos efectos positivos puntuales que habían beneficiado al primer trimestre de 2025 y que no se han repetido.
En cuanto al esfuerzo inversor, Iberdrola ha destinado 2.698,5 millones en el trimestre, con más de la mitad concentrada en Reino Unido y Estados Unidos. En términos acumulados de los últimos doce meses, la inversión total ha superado los 14.500 millones. Dentro del negocio de redes, la inversión ha ascendido a 1.461,3 millones, con un tercio orientado a infraestructuras de transporte, lo que ha impulsado la base de activos regulados hasta rozar los 53.000 millones, un 8% más.
«Estos resultados ponen de manifiesto los efectos positivos de nuestra estrategia centrada en los negocios regulados en países con calificación A, especialmente los Estados Unidos y el Reino Unido. El crecimiento de nuestra base de activos regulados y nuestra capacidad de generación nos permite mejorar hoy nuestra previsión de beneficios para 2026» ha destacado su presidente Ignacio Galán antes de añadir que «la situación actual vuelve a poner de manifiesto la necesidad urgente de reforzar la seguridad de suministro, la autonomía estratégica y la competitividad a través de la electrificación, lo que impulsará nuevas oportunidades de inversión y contribuirá a construir sistemas energéticos más resilientes y sostenibles».
Por otro lado, la cotizada ha aprovechado su cita con el mercado, la primera del año, para poner en valor las nuevas oportunidades que se abren a medio y largo plazo gracias a la electrificación y a la inteligencia artificial, cuya demanda en auge ha dado paso a más de 300 proyectos que la compañía ha puesto en marcha para transformar los procesos de negocio.
