Publicado: octubre 24, 2026, 2:07 pm
El sábado posterior a la entrega de los Premios Princesa de Asturias es día grande en un pueblo del Principado. Cada año, en uno distinto, el distinguido con el Pueblo Ejemplar. Esta edición, el reconocimiento ha recaído en la cofradía de pescadores de Llanes, una de las más antiguas de España, constituida en torno al año 1350. Hasta aquí ha llegado la Familia Real en un templado día de norte, a las doce y media de la mañana, con media hora de retraso y entre gran expectación.
Hace más de 500 años, en 1517, Leonor de Austria paseó por esta villa. Un acontecimiento histórico que la actual heredera, Leonor de Borbón, ha recordado ante los paisanos de Llanes.
El sonido de las gaitas amenizaba la espera de las miles de personas agolpadas en las calles. La Familia Real ha aparecido en las inmediaciones de la playa del Sablón y el público ha roto en aplausos. Vestidos de manera informal, con vaqueros y cazadoras, la Familia ha disfrutado de la mañana frente al Cantábrico.
Tras saludar a las autoridades, la Familia se ha dirigido a la plaza de Cristo Rey. En el recorrido se han encontrado con la sección infantil del grupo folclórico El Pericote mientras se dirigían a basílica de Santa María de la Asunción. Se trata de uno de los pocos templos de estilo gótico de Asturias. Una vez más, en ese punto había miles de personas esperando a la Familia Real. Entre ellos, estaban dispuestos los bandos de Llanes, agrupaciones que custodian sus capillas históricas. Son grupos vecinales que conservan cánticos ancestrales. Una representación de 75 llaniscos han interpretado la danza de El Pericote para la Familia Real. No abandonaron el folclore en ese momento, pues frente a la capilla de Santa Ana, un grupo de mujeres y hombres vestidos de marineros interpretaron una danza marinera.
La música dio paso a continuación a la artesanía y la pesca. Un grupo de artesanas mostraron el proceso de elaboración de los trajes de aldeano y porruano llanisco. Desde ahí, frente al mar, en el fuerte de la Moría, un grupo de conserveras sobaban anchoas, mostrando el proceso de elaboración artesanal de esta conserva en aceite de oliva.
Para conocer el proceso completo desde el principio, los Reyes se subieron a la embarcación Nuevo Sandra María, que se dedica a la pesca. Desde allí se dirigieron a la lonja para ver la puja, denominada «rula» en Llanes.
Aunque el barco estaba amarrado en el puerto el Cantábrico pasa estos días un fenómeno meteorológico llamado ciclogénesis explosiva, por lo que la embarcación se movía bastante. Ha habido varios momentos en los que los miembros de la Familia Real se han tenido que agarrar. Cuando iban a bajar del barco, Doña Letizia ha sufrido un traspiés, cayendo al suelo y dándose una pequeña culada, pero la han ayudado a levantarse rápido.
Tras una intensa visita de varias horas, la Princesa de Asturias ha dedicado unas palabras a los presentes. La Heredera ha centrado si discurso no sólo e los pescadores de Llanes, sino que ha querido homenajear «al gremio de pescadores» de toda España. De ellos ha reconocido «el sacrificio» de «lograr cada día salir adelante con la defensa de la pesca artesanal y respetuosa con el entorno, minimizando además el consumo de energía». Unas palabras que han despertado Aplausos y con las que la Heredera y su familia se despiden de Asturias hasta el año que viene.

