Publicado: mayo 8, 2026, 10:08 am

Durante los 90, hubo una figura adulta que aportaba algo de cordura al caos hormonal de Beverly Hills, 90210. Era Jim Walsh, el padre sensato, firme pero comprensivo, que encarnaba el actor James Eckhouse. Para toda una generación, su imagen quedó asociada a ese equilibrio casi utópico entre autoridad y empatía.
Antes de instalarse en las colinas de Beverly Hills, Eckhouse ya llevaba años construyendo una carrera como actor de carácter. Formado en teatro, dio el salto al cine y la televisión en los años 80, con apariciones en series como Taxi y pequeños papeles en películas como Big.
Su gran oportunidad llegó en 1990 con Beverly Hills, 90210: Sensación de vivir, donde interpretó a Jim Wals durante cinco temporadas. Su personaje representaba el modelo de padre «ideal» televisivo: trabajador, honesto y con un radar moral siempre activo. En una serie dominada por romances y dramas adolescentes, su papel aportaba un punto calmado que, paradójicamente, terminó siendo esencial para el equilibrio del conjunto (no podía decirse lo mismo de todos los personajes adultos de la ficción).
Eckhouse abandonó la serie en 1995, en plena popularidad. Una decisión que sorprendió a muchos fans. A lo largo de las décadas siguientes, se convirtió en un rostro habitual en televisión, encadenando episódicos en series como El ala oeste de la Casa Blanca o NCIS, una trayectoria habitual en actores con una fuerte base teatral, que priorizan la continuidad profesional frente a la exposición mediática.
Eckhouse continuó, de hecho, vinculado al teatro y desarrolló una parte importante de su carrera sobre las tablas, tanto como actor como director, en producciones regionales y en compañías consolidadas de Estados Unidos. Menos estrella de alfombra roja, más artesano de la interpretación.
Eso no ha impedido, de todas formas, que participe en algunas producciones de televisión más reciente y que, como muchos de sus compañeros de entonces, haya participado en reencuentros y reuniones del reparto de Sensación de vivir, reivindicando el impacto de la serie décadas después de su estreno original.
