Publicado: septiembre 10, 2026, 10:09 pm

En España, el miedo entre menores en un ambiente que debería ser seguro, como es el escolar, dura más de un año en uno de cada cuatro casos de acoso presencial. El 27,6% de los alumnos que conocen situaciones de bullying asegura que estas se prolongan durante más de 12 meses, más de un curso.
Cada vez son más los alumnos españoles -un 14,1%, frente al 12,3% el pasado año- que afirman conocer casos de acoso escolar o ciberbullying. Es una de las principales conclusiones del VIII Informe La opinión de los/as estudiantes, elaborado por la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación ANAR a partir de las respuestas de 9.127 alumnos de 5º y 6º de Primaria y 1º y 2º de la ESO, además de 412 profesores.
El incremento se produce tanto en el acoso presencial como en el digital. El primero pasa del 6,5% al 7,9%, mientras que el ciberbullying aumenta del 2,2% al 3%. Pero más allá de cuántos casos existen, preocupa cuánto duran. El 27,6% de los alumnos señala que las situaciones de acoso presencial que conoce se prolongan durante más de un año. Otro 41,2% afirma que duran meses y el 31,2%, semanas. Entre los profesores, la percepción es todavía más elevada ya que el 36,2% considera que más de uno de cada tres casos se mantiene en el tiempo, 3,5 puntos más al curso anterior.
En el ciberbullying la tendencia resulta especialmente llamativa ya que el 22,8% de los casos se prolonga más de un año, siete puntos porcentuales más que en el curso anterior. «Esta persistencia en el tiempo del acoso escolar y el ciberbullying, nos hacen ver que la agresividad y la violencia parecen estar cronificándose en las actitudes de muchos menores, lo cual es tremendamente preocupante», advierte Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.
El aula es el principal escenario. En el 66,7% de los casos, según los alumnos, los agresores son compañeros de clase, un aumento de 8,4 puntos. El principal motivo es el aspecto físico (78,9%), seguido del origen, la raza o la religión (54,9%) y de «las cosas que hace o dice» la víctima (50,3%). Entre los alumnos de Secundaria aparecen con frecuencia la orientación sexual y los problemas personales, psicológicos o relacionados con la discapacidad.
Los insultos, motes y burlas continúan siendo la forma más habitual de acoso presencial -al aparecer en el 86,4% de los casos- y le sigue el aislamiento, con un 43,5%. En el entorno digital, la agresión se adapta a otras formas como la difusión de rumores o información falsa (71%), grabación y publicación de agresiones físicas (59,5%) y envío de mensajes abusivos (54,2%).
Los encuestados señalan WhatsApp como el principal canal del ciberbullying, utilizado en el 78,4% de los casos, seguido de TikTok (65,6%) e Instagram (50,4%). Además, la Inteligencia Artificial ya se emplea en el 23,5% de las situaciones de ciberbullying, 9,3 puntos más que el año anterior. El 79,5% de estos usos consiste en manipular fotografías y el 57,5% en manipular audio o voz para crear vídeos falsos. Las chicas representan el 60,3% de los afectados. «Es esencial formar adecuadamente a los menores de edad en el uso adecuado de la Inteligencia Artificial», reclama Benjamín Ballesteros, director técnico y portavoz de Fundación ANAR.
Pero los datos también arrojan algo de esperanza ya que el 59,2% de los alumnos asegura que sus compañeros actúan para frenar el acoso (7,1 puntos más que el curso anterior) y el 75,9% considera que los profesores se implican (11 puntos más que hace un año).
Todavía hay una parte del alumnado que no identifica dónde empieza la complicidad. El 30% no considera cómplice a quien difunde contenidos humillantes y el 27,7% no comunicaría un caso de acoso por miedo a las consecuencias.
Para los profesores, los principales factores que pueden llevar a un alumno a sumarse a una actitud de acoso son la presión del grupo (89,3%), el uso indebido de las nuevas tecnologías y redes sociales (87,9%), la normalización de la violencia (87,4%) y la falta de respeto a las diferencias (87,1%). También aumenta, en 8,5 puntos, la importancia de los educación familiar.
En cuanto al perfil de quienes acosan, los docentes señalan principalmente el sentimiento de superioridad (81,9%), el carácter agresivo e impulsivo (76,2%) y los problemas familiares (75,4%).
