Publicado: mayo 14, 2026, 6:08 pm

La japonesa Honda ha anunciado que en el ejercicio fiscal 2025 (concluido el 31 de marzo de 2026), sus pérdidas han sido de 2.600 millones de euros, frente a los 5.100 de beneficios que obtuvo en el año 2024. Unos resultados que desde la compañía han achacado directamente al aumento de los costes arancelarios impuestos por Donald Trump y a un cambio de estrategia enfocado en la electrificación.
Los ingresos del fabricante alcanzaron 133.000 millones de euros, un 0,5% más que en el ejercicio anterior, impulsados por el crecimiento del negocio de motos y de servicios financieros. El resultado operativo de la se situó en pérdidas de alrededor de 2.530 millones, frente a las ganancias de 7.400 que obtuvo. Unas cifras que la compañía atribuyó al impacto de las pérdidas relacionadas con vehículos eléctricos, valoradas en torno a 8.900 millones de euros, después de tomar la decisión de cancelar tres modelos.
Los nipones han explicado que estos costes extraordinarios estuvieron vinculados a cambios en su estrategia de electrificación. Un reajuste que, de no haber sido acometido, habría supuesto un beneficio operativo de 6.300 millones de euros, con un margen del 4,8%, tal y como han detallado.
En cuanto al negocio de motocicletas, este ha vuelto a ser nuevamente uno de los principales filones del grupo, con un aumento de las ventas en un 7,4%, hasta 22,1 millones de unidades, gracias especialmente al aumento de la demanda en India y Brasil. Este segmento logró además un beneficio operativo récord de unos 4.500 millones. En coches, sin embargo, las ventas globales retrocedieron un 8,9%, hasta 3,38 millones de unidades, afectadas por la caída de la demanda en China y por el impacto de la escasez de semiconductores. A pesar de ello, la compañía aseguró haber mantenido la rentabilidad del negocio mediante medidas de reducción de costes y revisiones de precios.
Honda destacó además la fortaleza de su generación de caja. El flujo de caja libre del negocio industrial alcanzó alrededor de 6.500 millones de euros, mientras que la posición neta cerró en unos 20.300 millones de euros. De cara al ejercicio fiscal 2026, la compañía prevé volver a beneficios y estima alcanzar un resultado neto atribuido de alrededor de 1.600 millones de euros. Asimismo, anticipa unos ingresos récord de 141.500 millones y un beneficio operativo de unos 3.000, aunque seguirá soportando un impacto de alrededor de 3.000 asociado a su negocio eléctrico.
