Publicado: mayo 14, 2026, 4:59 pm

El 24 de diciembre de 2024 se supo que un buque ruso se había hundido en el mar Mediterráneo, entre las costas de España y Argelia. El barco era el ruso ‘Ursa Major’ y, en realidad, se había hundido un día antes, el 23 de diciembre. Todo ocurrió frente a nuestras costas, a sólo 60 millas de Murcia (110 kilómetros).
Entonces, el Centro de Crisis del Ministerio de Exteriores de Rusia dijo que el buque se había hundido «en aguas internacionales en el mar Mediterráneo tras una explosión en la sala de máquinas». En el barco, de 142 metros de eslora y 23 de manga, iban 16 tripulantes, de los que 14 fueron rescatados y trasladados al puerto de Cartagena.
Rusia atribuyó el naufragio del ‘Ursa Major’ a «un ataque terrorista». Horas después también lo denunciaba Oboronlogistika, la compañía propietaria del mercante. «Oboronlogistika cree que el 23 de diciembre de 2024 se cometió un ataque terrorista planificado previamente contra el buque ‘Ursa Major’, decía un comunicado de la compañía recogido por las agencias rusas.
La naviera citaba «testimonios de la tripulación del buque», según los cuales «el 23 de diciembre de 2024 a las 13:50 hora de Moscú (10:50 GMT) se produjeron tres explosiones consecutivas en el lado de estribor en la zona de la popa». Desde Rusia, el Comité de Instrucción incoó una causa penal por violación de las normas de navegación.
De dónde venía y a dónde iba el ‘Ursa Major’
El ‘Ursa Major’ era explotado por una filial de Oboronlogistika, designada por el Gobierno ruso como único prestador de servicios del Ministerio de Defensa para el transporte de cargas a Crimea, el Ártico y el extremo oriente del país. Su presencia en el Mediterráneo resultaba sospechosa.
El mercante había zarpado de San Petersburgo el 11 de diciembre de 2024, acompañado por dos buques militares rusos. Su plan de navegación era bordear Europa, cruzar el Mediterráneo y el canal de Suez para llegar a Vladivostok, en el extremo oriental de Rusia, en una posición estratégica cerca de la frontera de Corea del Norte.
¿Qué transportaba un barco ruso a la corea de Kim Jon-un y por qué por el Mediterráneo? Con el tiempo comenzó a conocerse la verdad. El ‘Ursa Major’ debía formar parte de la llamada flota fantasma rusa, ese conjunto de mercantes que comercia con petróleo ruso sancionado (por la invasión rusa de Ucrania) y operan con diversos cometidos al servicio del Kremlin.
Llamada de socorro y rescate
El 23 de diciembre de 2024, a las 11:53 hora española, el centro de control y salvamento de Cartagena recibió una llamada de socorro proveniente del ‘Ursa Major’, que se encontraba en problemas en aguas internacionales. Navegaba a 60 millas náuticas de la costa cartagenera (y estaba siendo vigilado por servicios de inteligencia occidentales).
Los primeros rescatadores que acudieron a la posición del buque comprobaron que el barco estaba muy escorado a la banda de estribor. En ese momento, el capitán del mercante, Igor Vladimirovich Anisimov, no tenía claro qué estaba pasando. Con él iban 16 tripulantes, pero dos habían desaparecido. El capitán indicó a los otros 14 que tomaran un bote salvavidas.
¿Qué llevaba a bordo el carguero? Vladimirovich dijo que 129 contenedores (40 vacíos y cinco con repuestos para tapas de escotillas), dos grúas Liebherr y dos pinzas para un rompehielos en construcción. Pero en las imágenes tomadas se veía que el barco transportaba más cosas.
Qué había en los contenedores azules
Imágenes del ‘Ursa Major’ tomadas desde medios aéreos mostraban dos contenedores azules en la cubierta de popa. Al capitán se le había «olvidado» mencionarlos. Resultó que cada uno pesaba 65 toneladas (imposible de trasladar por las carreteras rusas). Al ser interrogado, Vladimirovich dijo que dentro iban «dos tapas de pozo», pero ni armas o carga peligrosa.
Casi dos meses después del hundimiento del ‘Ursa Major’, el Gobierno español publicó un comunicado en el que explicaba que el barco transportaba componentes para dos reactores nucleares. Se pudo saber que esos contenedores azules contenían las cubiertas de dos reactores nucleares VM-4SG. Las autoridades españolas situaron el destino de la carga en la ciudad portuaria de Rason, en Corea del Norte, a escasos kilómetros de Vladivostok.
Un poco de contexto
- Ese mismo mes de diciembre de 2024, Corea del Norte anunció el lanzamiento de un submarino nuclear de 8.700 toneladas. Cinco meses antes, Vladimir Putin se había saltado las sanciones que padece Corea del Norte y había cerrado un acuerdo con Kim Jon-un: apoyo militar norcoreano a cambio de tecnología nuclear. El hundimiento del ‘Ursa Major’ ocurrió poco después de que Corea del Norte enviara 10.000 soldados a la guerra de Ucrania.
Borrando los restos del ‘Ursa Major’
Otro elemento extraño fue la presencia posterior a los hechos de un barco ruso en el lugar, en la posición del carguero hundido, durante varios días. Se llamaba ‘Yantar’ y era un buque de investigación que ha sido acusado de espionaje.
Según las fuentes de la investigación española, una semana después del hundimiento, el ‘Yantar’ estuvo sobre los restos del carguero hundido. Fueron cinco días y su presencia coincidió con otras cuatro explosiones. Se cree que en ese tiempo el barco ruso se dedicó a «borrar» los restos del ‘Ursa Major’.
¿Hubo actividad nuclear en el lugar del hundimiento? Estados Unidos no lo descartó y llegó a enviar a la zona un WC-135 Constant Phoenix. Conocido como «nuclear sniffer», este avión detecta la presencia de elementos radiactivos en la atmósfera. Uno de ellos sobrevoló el lugar del hundimiento en dos ocasiones.
Cómo atacaron al ‘Ursa Major’
El capitán del barco informó de tres explosiones en el costado de estribor que provocaron un agujero de unos 50 centímetros por otros 50, con los bordes dirigidos hacia el interior, un indicio claro de que la chapa fue perforada desde el exterior. Una información con la que se concluyó que este boquete fue el que provocó el naufragio del ‘Ursa Major’.
Ahora, una investigación de CNN News, que cita fuentes españolas, asegura que el mercante podría haber sido atacado con torpedos o minas. El estribor del carguero presentaba daños que sugieren ese tipo de impacto.
Las dimensiones descritas por el capitán son compatibles con minas adherentes o con un torpedo, no de los convencionales, pero sí del tipo supercavitante, que habría perforado el casco sin generar una gran explosión. Ese tipo de armamento lo poseen Rusia y China, pero también varios países de la OTAN.
El Kremlin no sabe nada de lo revelado ahora por la CNN. «No hemos visto esa información. No tenemos nada que comentar», dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa de esta semana.
Todas las respuestas tardarán tiempo en llegar. El contexto no ayuda. Rusia continúa su guerra contra Ucrania, luego indirectamente sigue emfrentada con la OTAN. Y además, el ‘Ursa Major’ descansa ahora en el lecho del mar, a 2.500 metros de profundidad en el Mediterráneo, no muy lejos de la costa murciana.
