Publicado: septiembre 16, 2026, 6:03 am
La Eurocámara examina este miércoles sus retos actuales y los planes para abordarlos con la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en el debate sobre el estado de la Unión Europea de 2026, que tiene lugar en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo a partir de las 9.00 horas.
Von der Leyen se dirige a los diputados al Parlamento Europeo en el pleno y pronuncia su discurso para dar el pistoletazo de salida al curso político comunitario y marcar sus próximas prioridades legislativas, entre ellas restricciones al acceso de los menores a las redes y ajustes a las normas migratorias de la UE.
Este debate, que acoge cada mes de septiembre el hemiciclo del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), es el segundo para Von der Leyen en esta legislatura y se espera que en él hable también de la competitividad de la industria europea, los riesgos de la inteligencia artificial (IA), la respuesta a un verano de olas de calor e incendios en toda Europa o la relación con China.
Se espera que Von der Leyen presente el enfoque general de la Comisión de cara a la futura Ley de Infancia de la UE (‘EU Kids Act’, en inglés), que busca proteger a los menores en redes sociales, videojuegos y ‘chatbots’ de IA y explora fijar un sistema escalonado con distintos niveles de acceso a estas tecnologías y supervisión parental según la edad.
Migración
La cita coincide con la crisis de Ceuta causada por la entrada masiva de personas migrantes a finales de julio. El tema de la migración irregular es otro de los retos candentes al que se enfrenta el bloque comunitario, con la mirada puesta en la situación que se vive en la ciudad autónoma española.
Fuentes comunitarias sostienen en privado que sería una sorpresa que Von der Leyen no hiciera una referencia directa a la crisis de vivida en el enclave del norte de África que puso en tela de juicio la capacidad española, y por extensión la europea, de controlar las fronteras externas de la UE con la mirada puesta en Marruecos, a quien se continúa considerando en Bruselas como un socio «estratégico».
