Publicado: junio 11, 2026, 3:00 am
«No hay, lo siento mucho». «Está todo agotado por el momento». «Nos han dicho que van mandar más en breve, pero no te puedo decir con exactitud». Estas son algunas de respuestas que ofrecen los responsables de diferentes tiendas cuando vas preguntar si tienen pegatinas de Panini del Mundial de Fútbol de Estados Unidos, Canadá y México, que arranca este mismo jueves con el choque entre México y Sudáfrica.
La fiebre mundialista está superando todas las expectativas, incluso las de la propia empresa italiana fabricante de los cromos, que ha reconocido que se han quedado sin stock de pegatinas. «Nunca había empezado de esta manera, sobre todo en España y en Portugal. En Brasil siempre ha sido una locura, pero, este año, hay falta de producto y estamos produciendo 24 horas al día. No lo esperábamos», ha reconocido Lluís Torrent, director general de Panini en España, en declaraciones a eldiario.es.
La consecuencia de esta escasez actual de cromos es que su coste de venta en algunas plataformas digitales se ha situado bastante por encima del precio de venta al público en tiendas físicas establecido por Panini, que asciende a 1,50 euros por un sobre que contiene siete estampas -en el Mundial de 2022 su precio fue de un euro e incluía cinco cromos-.
Esto supone que el pack de 50 cromos debe venderse a 75 euros y el de 100 sobres a 150 euros. Sin embargo, 20minutos ha consultado su precio actual en diferentes marketplaces y su coste puede superar los 90 euros para el pack de 50 y los 165 euros para el paquete de 100.
Los responsables de este alza son los llamados precios dinámicos, un modelo de fijación de precios que ajusta de forma automática en tiempo real las tarifas de los productos cada pocos minutos para maximizar los ingresos en función de la oferta y la demanda. Los que los aplican en la actualidad son distribuidores externos ajenos a la compañía italiana.
«Los precios dinámicos desafían la relación tradicional entre consumidor y vendedor, en la que los consumidores están amparados por ley a comprar productos o adquirir servicios a un precio determinado, previamente conocido», ha asegurado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que critica que esta práctica supone «cambiar el precio de un producto de una manera rápida y flexible en respuesta a varios algoritmos, entre ellos, las demandas del mercado, de tal forma que quienes comercializan un determinado bien o servicio no proporcionan una información transparente o exacta sobre el precio final«.
«Es precisamente esa falta de transparencia de los algoritmos utilizados la que dificulta detectar si las empresas están empleando prácticas desleales, abusivas o incluso prácticas colusorias, que afectan a la competencia y por ende a los derechos de los consumidores», ha explicado la OCU.
Los vendedores particulares también quieren sacar tajada
Pero no solo las compañías pretenden sacar tajada de esta escasez de cromos del Mundial de Fútbol de 2026. Los ciudadanos particulares también han visto negocio y en plataformas de compraventa podemos encontrar cromos de Panini a precios mucho más altos que su valor original en quioscos. Por ejemplo, en Wallapop está a la venta una caja de 50 sobres por 100 euros, lo que supone obtener un beneficio de 25 euros respecto a su precio de venta al público, que es de 75 euros.
Esta práctica, no obstante, conlleva cierto peligro para estos ciudadanos. Vender cualquier objeto por Internet no supone hacer frente al pago de impuestos si no se ha obtenido una ganancia patrimonial; es decir: si no se ha vendido el artículo a un precio mayor de lo que costó. En estos casos, al existir beneficio, sí habría que arreglar cuentas con Hacienda.
