Publicado: julio 27, 2026, 1:00 am
El testimonio de María, publicado recientemente en 20bien de 20minutos, llevó a Antonia, de 58 años y vecina de Jaén, a compartir también su experiencia. Ambas sufrieron un infarto agudo de miocardio a los 53 años, aunque vivieron procesos muy diferentes. En el caso de Antonia, ocurrió el 11 de mayo de 2020, en plena pandemia, cuando comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho mientras caminaba por la calle. Asustada, decidió conducir hasta su casa para pedir a su marido que la acompañara al hospital. Seis años después, asegura que aquella vivencia cambió por completo su manera de afrontar la vida. «No hay día que no me levante agradeciendo».
La intervención urgente permitió estabilizar su estado, pero el camino hacia la recuperación estuvo marcado por uno de los momentos más duros de la pandemia. Permaneció diez días ingresada en la unidad de cuidados intensivos, sin poder recibir visitas y rodeada de pacientes con coronavirus, una experiencia que recuerda como la etapa más difícil de todo el proceso.
«Lo más duro fue después de un stent en urgencias quedarme en la UCI diez días, atada en cables y estar despierta mientras los demás boxes estaban muriendo personas por el coronavirus. El trato fue tan frío, todos con EPIs, todos intentando no tocar, no entrar, no hablar, sin visitas, sin poder recibir un abrazo de despedida de los míos, sin saber qué me estaba ocurriendo, preparándome para marchar sin quererlo».
A esa situación se sumó la imposibilidad de acceder a un programa de rehabilitación cardíaca, que permanecía suspendido durante aquellos meses. Lejos de rendirse, decidió continuar el proceso desde casa, apoyándose en vídeos para realizar los ejercicios, incorporando una alimentación más saludable y saliendo a caminar cada mañana mientras escuchaba meditaciones guiadas. Poco a poco fue recuperando fuerzas y confianza.
«La vida es un regalo demasiado valioso»
Con el paso de los años, Antonia asegura que el miedo no desaparece por completo, pero sí cambia la manera de convivir con él. Más allá de la recuperación física, siente que aquella experiencia transformó su forma de entender la vida y de valorar todo aquello que antes daba por hecho.
«La recuperación fue muy lenta, sin rehabilitación cardíaca por estar cerrada, tuve que hacerla sola en casa con vídeos, la alimentación más sana y el caminar todas las mañanas con meditación guiada. Pero te queda, después de tantos años, que el miedo no se irá nunca; se sabe convivir con este proceso, que la vida es un regalo demasiado valioso para estar enfadado, que las lentes con que ver la vida se presentan más hermosas y te sientes ahora más bonita y viva».
Precisamente por esa transformación decidió escribir al Buzón del bienestar después de leer la historia de María. Confía en que compartir su experiencia pueda animar a otras personas que estén atravesando una situación parecida y recordarles que, incluso en los momentos más difíciles, siempre merece la pena seguir adelante.
Comparte tu historia y ayuda a inspirar a otras personas
Como Antonia, muchas personas han encontrado en un tratamiento, un cambio de hábitos o un proceso de superación una forma de recuperar su bienestar. Si tú también tienes una historia que contar, puedes compartirla a través del Buzón del bienestar de 20bien. Tu testimonio podrá ser publicado en 20minutos para inspirar y ayudar a otras personas que estén atravesando una situación similar.
