Publicado: julio 27, 2026, 12:30 am
Nos estamos acostumbrando a la puerta negra giratoria en el corazón del poder británico. El número 10 de Downing Street ha visto pasar por ella a siete primeros ministros en los últimos diez años. Lo novedoso es que el nuevo primer ministro, Andy Burnham, ya se está mudando y se lleva consigo a su ministro de EconomÃa, a altos funcionarios y a una réplica simbólica de esa famosa puerta.
Se trata de la inauguración del ‘No. 10 North’, una nueva sede del gobierno en Manchester, en el norte de Inglaterra, desde donde promete descentralizar más el Reino Unido, haciendo que la toma de decisiones esté menos dominada por Londres y con la ambición a largo plazo de «conseguir el mismo nivel de calidad de vida en todas las regiones y naciones del Reino Unido». El exalcalde de Manchester insiste que no va a ser un mero sitio para trabajar más cerca de su casa familiar en Warrington, ni un artilugio como cuando Boris Johnson sedujo votantes hasta entonces fieles al Partido Laborista, prometiendo igualarles con los más ricos del sur. 13 de los 23 ministros del gabinete del ‘rey del norte’ representan circunscripciones del norte de Inglaterra, según el periódico The Telegraph.
Las primeras medidas copian a algunas de las exitosas acciones de la década de Burnham como alcalde de Manchester, donde consiguió reducir a la mitad el número de personas que tenÃan que dormir en la calle e hizo más eficaz y barato el sistema de transporte público. Ya ha reducido el precio de los autobuses y ha quitado el IVA de la luz de los hogares. Son pequeños ahorros, pero fruto quizás de las charlas que tiene con sus votantes a menudo en pubs, clubs de deportes y mientras hace la compra familiar en Asda y Costcutter, dos supermercados muy populares en el norte.
El fan de los grupos de música de Manchester, como Oasis, The Stone Roses o The Smiths, que antes hacÃa algunas sesiones como DJ, ha propuesto una reducción del 20% en el impuesto que pagan bares y locales de música en directo. La música inicial suena bien tanto en el norte como en el sur porque da señales de un polÃtico que sabe que hay que ayudar con el elevado coste de la vida británica. La música suena bien también para los europeos que desean más vÃnculos con el Reino Unido. Contra el brexit, casado con una holandesa y católico izquierdista, Burnham tendrá debilidad por España: el nuevo premier quiso hacer una licenciatura de castellano antes de enamorarse de la poesÃa de Tony Harrison, poeta de Leeds.
