Publicado: julio 22, 2026, 12:00 pm
En los últimos días todo el mundo habla de Vinícius Jr, pero por algo que nada tiene que ver con el fútbol. El jugador del Real Madrid, que todavía sigue de vacaciones tras disputar el Mundial 2026 con Brasil, ha dado mucho de qué hablar tras publicar unas imágenes en redes sociales con un cambio sustancial en su rostro. Muchas personas han asegurado no reconocerle, pero lo cierto es que el brasileño no ha pasado por una intervención quirúrgica estética como en un primer momento se comentaba.
Es evidente que el madridista ha aprovechado sus días de descanso para retocar algunos puntos de su cara, sobre todo su mentón. Desde hace unos días, las fotos han mostrado una armonización facial, pero sin indicios de que haya habido una intervención invasiva como sería una mentoplastia tradicional. El jugador debe incorporarse a los entrenamientos del Real Madrid en breve y una cirugía de este calibre supondría la baja del futbolista durante un tiempo. Todo apunta así, ya conociendo que el doctor que le ha realizado este retoque es el dermatólogo Alessandro Alarcão, que el brasileño se ha sometido a una mentoplastia líquida.
¿En qué consiste una mentoplastia líquida?
La armonía facial está compuesta por tres zonas clave: la frente, la nariz y la barbilla o mentón. Se dice que esta armonía está perdida cuando existe por ejemplo un mentón retraído como el que luce Vinícius Jr. Pese a que muchos, según el grado de alteración, optan por pasar al quirófano para corregirlo, otra de las opciones es someterse a una mentoplastia líquida, ya que es menos invasiva.
La mentoplastia líquida consiste en aplicar inyecciones de ácido hialurónico en el mentón con el fin de rellenar la zona hasta conseguir la armonización facial deseada. Gracias a este relleno, el dermatólogo puede modificar la forma, el tamaño o incluso la posición del mentón para darle así equilibrio en el rostro. Además, también se utiliza para masculinizar el tercio inferior del rostro.
Esto se hace así sin necesidad de aplicar bisturí. No obstante, los resultados no son permanentes tales como una cirugía convencional, así pues, dependiendo del metabolismo del paciente, las inyecciones requieren un mantenimiento que puede varia de los 12 a los 24 meses. Cabe destacar que los resultados tardan en ser visibles en su forma más correcta en torno a los 6 meses.
