Publicado: septiembre 22, 2026, 8:30 am
El volcán Tajogaite dejó una gran huella en La Palma hace cinco años cuando entró en erupción. No solo en la nueva configuración del paisaje, las pérdidas materiales y en el corazón de los palmeros . También en sus pulmones, literalmente. La exposición a la erupción se relaciona con hasta tres veces más probabilidad de presentar tos y con el doble de alteraciones compatibles con un patrón obstructivo pulmonar en la población más expuesta, según los resultados del Proyecto ASHES (Analysis of Exposure and Respiratory Health Effects of Volcanic Eruption in the Canary Islands), que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha presentado este martes en el Hospital Universitario de La Palma. «Una erupción no termina cuando cesa la actividad volcánica; la vigilancia sanitaria debe continuar y adaptarse a los perfiles más vulnerables, especialmente menores y personas con enfermedad respiratoria previa», ha recordado el doctor Ciro Casanova, Investigador del estudio ASHES, neumólogo del Hospital Universitario NS La Candelaria y Catedrático de Neumología de la Universidad de La Laguna, que ha destacado el valor práctico del trabajo para anticiparse a nuevas crisis. La investigación, que analiza el impacto de la erupción en la salud respiratoria de la población palmera, se ha realizado con la colaboración del Servicio Canario de la Salud y la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias. Se trata del mayor estudio realizado en España sobre el efecto de una erupción volcánica en la salud respiratoria y el más ambicioso a nivel internacional en este ámbito. Durante cinco años, se ha seguido a más de 1.000 participantes y se ha comparado la evolución de población expuesta y no expuesta dentro de la isla, con grupos específicos de población adulta, población pediátrica de seis a 18 años, personas con enfermedad respiratoria previa y personas altamente expuestas con acceso permitido a la zona de exclusión. En un análisis con 474 participantes, el equipo observó un incremento relevante de sintomatología durante la erupción, con persistencia posterior y un patrón dosis-respuesta, de forma que, a mayor exposición, mayor sintomatología . En población pediátrica, con 188 niños incluidos en uno de los estudios, también se detectaron más problemas en los menores más expuestos y mayor vulnerabilidad en quienes convivían con humo de segunda mano o presentaban condiciones respiratorias previas. «Los resultados muestran una relación entre la exposición prolongada a la erupción y la presencia de síntomas respiratorios, con afectación clara en la función pulmonar de los grupos más expuestos«, ha señalado el doctor Alberto Ruano Raviña, investigador principal del Proyecto ASHES (CRETUS-Universidad de Santiago de Compostela). En el caso de los menores, la doctora Valle Velasco, investigadora principal del Proyecto ASHES en población pediátrica ha detallado que, en los más pequeños, «ASHES muestra que la exposición a la erupción se asoció a una elevada frecuencia de síntomas respiratorios, y que los niños con enfermedades respiratorias previas , como el asma, y aquellos expuestos al humo del tabaco parecen ser especialmente vulnerables». El doctor David de la Rosa, presidente de SEPAR, ha puesto en valor que este proyecto «nace para convertir una emergencia real en conocimiento útil, con datos que ayuden a proteger mejor a la población en futuras erupciones». «Este proyecto nació del espíritu de colaboración entre distintos implicados y de la necesidad de aportar conocimiento científico. Esperamos que estos resultados ayuden a tomar decisiones basadas en datos para proteger la salud de la población y reforzar la coordinación ante futuras emergencias volcánicas«, ha concluido el Gerente de los Servicios Sanitarios de La Palma, el doctor Francisco Ferraz. Además de la afectación respiratoria, otros resultados del proyecto indican un mayor consumo de recursos sanitarios y un aumento de alteraciones relacionadas con la salud mental. También hay análisis en desarrollo que exploran mediadores inflamatorios en muestras biológicas, con el objetivo de comprender mejor los mecanismos asociados a la exposición volcánica y su posible relación con la función respiratoria.
