Ismael Galancho, experto en nutrición: "Un donut no te va a provocar inflamación crónica" - Venezuela
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Ismael Galancho, experto en nutrición: «Un donut no te va a provocar inflamación crónica»

Publicado: noviembre 6, 2026, 7:00 am

Cada día más personas hablan de que se sienten inflamadas y señalan determinados alimentos de su alimentación como los responsables de esa supuesta inflamación. Sin embargo, utilizar este término para describir cualquier hinchazón o molestia digestiva puede llevar a confundir procesos que no son lo mismo. De hecho, Ismael Galancho lleva tiempo señalando esta confusión y poniendo el foco en la diferencia entre una molestia digestiva y lo que realmente significa una respuesta inflamatoria.

En un vídeo sobre este tema, el nutricionista advierte precisamente de la cantidad de información poco rigurosa que circula alrededor del concepto: «Existe una enorme y preocupante desinformación con el tema de la inflamación porque la gente que divulga en redes sociales no sabe realmente qué es la inflamación«.

Inflamación no significa solamente sentirse hinchado

Una de las primeras diferencias que conviene tener claras es que inflamación y distensión abdominal no son sinónimos. Podemos notar el abdomen hinchado después de una comida, tener gases o experimentar molestias digestivas, pero esas sensaciones no permiten concluir automáticamente que nuestro organismo esté desarrollando una inflamación.

Para Galancho, la inflamación tiene que ver con una respuesta del sistema inmunitario. «La inflamación en sí misma es una sobreactivación del sistema inmunológico«, explica. Y esa respuesta no es necesariamente algo negativo. De hecho, forma parte de los mecanismos normales con los que el organismo responde ante determinadas situaciones. Por eso, intentar eliminar cualquier proceso inflamatorio del cuerpo tampoco tendría sentido.

«Está la inflamación aguda en la que, por ejemplo, si nosotros nos hacemos una herida, o simplemente porque hacemos ejercicio y generamos un daño en tejido, en músculo, se produce una inflamación que luego se resuelve sola, y esa inflamación es necesaria, se tiene que dar porque cumple unas funciones en nuestro cuerpo, entre otras, de curación, cicatrización, recuperación de heridas», señala el experto.

Hay una inflamación que sí puede mantenerse en el tiempo

La situación cambia cuando hablamos de inflamación crónica sistémica de bajo grado. Aquí ya no estamos ante una respuesta puntual que aparece y desaparece, sino ante un proceso que puede mantenerse. «Pero luego existe otra inflamación, que es la inflamación crónica sistémica de bajo grado, que es crónica porque se eleva, pero nunca se resuelve, se mantiene. Sistémica porque afecta todo el cuerpo, no es localizada», explica Ismael Galancho.

Esta distinción resulta especialmente relevante cuando trasladamos el concepto a la alimentación. Porque si la inflamación crónica no es algo que podamos identificar simplemente por una sensación puntual después de comer, tampoco resulta tan sencillo elaborar una lista de alimentos que podamos etiquetar sin más como «inflamatorios».

Cómo saber si un alimento provoca inflamación

Aquí aparece otra de las ideas que Ismael Galancho utiliza para cuestionar algunas de las asociaciones habituales entre alimentación y síntomas digestivos: «Para saber si un alimento es inflamatorio o no, como eso no te da síntomas, la única forma de saberlo es comiéndolo y haciéndote una analítica de sangre después. O sea, una antes y otra después, para ver qué pasa».

El ejercicio también genera inflamación

La relación entre ejercicio e inflamación sirve para entender bien esta idea. «Cuando haces ejercicio se genera inflamación aguda, pero a medio y largo plazo disminuye la inflamación crónica». Es una buena muestra de por qué la palabra «inflamación» no debería interpretarse automáticamente como sinónimo de daño ya que el contexto y el tipo de respuesta, entre otros, importan.

No todo se reduce a buscar alimentos «antiinflamatorios»

También conviene desconfiar de una visión excesivamente simplificada de la alimentación, en la que cada ingrediente queda colocado en uno de los dos extremos: inflamatorio o antiinflamatorio. Ismael Galancho lo resume así: «No todo lo pro-inflamatorio es negativo y no todo lo antiinflamatorio es positivo«.

Para terminar, el nutricionista plantea la alimentación desde una perspectiva global. Cuando habla del patrón que considera más próximo a lo saludable, apunta a una base conocida: «Lo más cercano a lo ideal sería una dieta mediterránea, quizá un poco ‘tuneada’, con más verduras, frutas, legumbres y alimentos vegetales».

Related Articles