Publicado: agosto 6, 2026, 11:00 am
La diarrea del viajero puede arruinar unas vacaciones. Aunque normalmente no es una enfermedad grave, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) recuerda que puede obligar a guardar reposo e incluso requerir atención médica. Los destinos con mayor riesgo son países de Asia —excepto Japón y Corea del Sur—, Oriente Medio, África, México y América Central y del Sur.
Según el CGCOF, entre el 30% y el 70% de los viajeros pueden sufrir esta infección durante una estancia de dos semanas, aunque el riesgo varía según el destino y la época del año. Los síntomas más habituales son diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, calambres y, en algunos casos, fiebre.
La buena noticia es que la mayoría de los casos leves se resuelven de forma espontánea en un plazo de entre tres y siete días. Durante este proceso, el farmacéutico comunitario puede orientar sobre cómo controlar los síntomas y prevenir complicaciones.
Seguir los consejos del experto
Los farmacéuticos insisten en que los antidiarreicos no deben tomarse de forma indiscriminada. La loperamida puede utilizarse para aliviar la diarrea no complicada en adultos y adolescentes, siempre que lo recomiende el farmacéutico y no exista ninguna contraindicación.
También recuerdan que es necesario acudir al médico si aparece una deshidratación importante, la diarrea no mejora progresivamente o se acompaña de sangre o moco en las deposiciones, vómitos repetidos o fiebre muy alta. En esos casos, el médico podrá valorar si es necesario prescribir un antibiótico, aunque tomar estos medicamentos como prevención es un error porque favorece las resistencias antimicrobianas y puede provocar efectos adversos.
La hidratación es la medida más importante durante el episodio. El CGCOF aconseja asegurar una ingesta adecuada de líquidos y sales minerales, en pequeñas cantidades y de forma continua. Como orientación, recomienda entre dos y tres litros diarios en adultos y entre medio litro y un litro al día en menores de nueve años.
Rehidración oral y alimentos de fácil digestión
Para reponer el agua y los electrolitos perdidos, el farmacéutico puede recomendar soluciones de rehidratación oral. Además, conviene seguir una dieta con alimentos astringentes y de fácil digestión para favorecer la recuperación.
Durante la diarrea es preferible evitar bebidas azucaradas, refrescos con gas, café, lácteos, alcohol, así como alimentos grasos, fritos, picantes, embutidos, dulces y helados, ya que pueden dificultar la recuperación.
Como medida de prevención, el CGCOF recuerda que la diarrea del viajero suele transmitirse por agua o alimentos contaminados. Por ello, recomienda evitar el consumo de productos de dudosa seguridad, no utilizar hielo en zonas de riesgo, lavarse las manos con agua y jabón, desinfectar las superficies en contacto con los alimentos y, si existen dudas sobre la calidad del agua, cepillarse los dientes con agua embotellada.
