Publicado: agosto 12, 2026, 4:03 am
Todos sentimos un deseo intenso por un alimento concreto en algún momento: chocolate, pan, pizza o aperitivos salados son algunos de los antojos más frecuentes y, aunque en muchas ocasiones responden simplemente al gusto o a un impulso puntual, en otras pueden estar relacionados con las necesidades energéticas del organismo o incluso con el nivel de hidratación. El nutricionista deportivo Jona explica en su cuenta de Tik Tok que, aunque no todos los antojos indican una carencia nutricicional, conviene prestar atención a ellos porque, en algunos casos, pueden ofrecer pistas sobre lo que el cuerpo necesita: «Los antojos nutricionales muchas veces son tu cuerpo tratando de decirte algo».
Cuando apetece chocolate
Uno de los antojos más comunes es el chocolate. Según explica Jona, detrás de ese deseo frecuente podrÃa encontrarse una ingesta insuficiente de determinados minerales, como el magnesio, aunque recuerda que no siempre ocurre asÃ. «Si vives con antojo de chocolate, quizá te convenga revisar minerales como el magnesio. Puedes meter alimentos como pipas de calabaza, chÃa, almendras, espinaca o lentejas», recomienda. Estos alimentos son fuentes naturales de magnesio, un mineral que participa en numerosas funciones del organismo, entre ellas la función muscular y nerviosa, asà como en el metabolismo energético.
La importancia de la proteÃna frente al deseo de dulce
Los antojos por alimentos azucarados también pueden estar relacionados con una alimentación poco saciante. En este sentido, el nutricionista pone el foco en el consumo de proteÃnas a lo largo del dÃa. «Si lo que te da es mucha ansiedad por dulce, también revisa si estás comiendo suficiente proteÃna durante el dÃa. La proteÃna ayuda muchÃsimo con la saciedad y controla mejor esos ‘cravings'», explica. Una distribución adecuada de proteÃnas en las diferentes comidas puede contribuir a mantener una mayor sensación de saciedad y evitar los picos de hambre que favorecen la búsqueda de alimentos dulces.
Harinas y necesidad de energÃa
El deseo constante de consumir pan, pasta o pizza tampoco debe interpretarse automáticamente como una falta de fuerza de voluntad. Según Jona, especialmente en personas fÃsicamente activas, este tipo de antojos puede estar relacionado con una mayor demanda energética. «Si lo que se te antoja siempre son harinas, muchas veces no es ‘falta de disciplina; probablemente tu cuerpo te está pidiendo más energÃa, especialmente si entrenas duro o te mantienes activo», señala.
Los hidratos de carbono constituyen la principal fuente de energÃa para el organismo durante el ejercicio de intensidad moderada y alta, por lo que unas necesidades elevadas pueden aumentar el apetito por este tipo de alimentos.
¿Y si el cuerpo pide sal?
Los alimentos salados también ocupan un lugar habitual entre los antojos:»Y si lo tuyo es lo salado, ojo con la hidratación y los electrolitos, sobre todo si sudas bastante entrenando», advierte. Conviene tener en cuenta que el sodio es un mineral esencial para el equilibrio de los lÃquidos del organismo y para el correcto funcionamiento de los músculos y los nervios.
Aun asÃ, el nutricionista insiste en que no todos los antojos deben interpretarse como una señal de una deficiencia nutricional: «Aprender a escuchar tu cuerpo es clave, pero también lo es darle comida de calidad para que funcione como debe. No todo antojo significa una deficiencia. A veces también es estrés, malos hábitos o simplemente antojo porque sû. Por ello, mantener una alimentación variada y equilibrada sigue siendo la mejor estrategia para cubrir las necesidades nutricionales y comprender mejor las señales que envÃa el organismo.
