Publicado: octubre 2, 2026, 12:00 pm
La creatina a debate en el mundo científico. Es uno de los suplementos más populares entre los que buscan mejorar su rendimiento físico. Una investigación ha detectado un posible vínculo entre su consumo y determinados procesos relacionados con la propagación del cáncer. El trabajo, publicado en Nature, observó en distintos modelos experimentales con ratones que la suplementación con esta sustancia puede aumentar la actividad de las plaquetas y favorecer condiciones asociadas a la formación de metástasis.
El estudio fue realizado por científicos del Longyan First Hospital, vinculado a la Universidad Médica de Fujian, junto con investigadores de la Universidad de Fudan en Shanghái (China). El objetivo era analizar qué sucede con las plaquetas cuando existe suplementación con creatina y si las modificaciones observadas pueden influir en la capacidad de las células tumorales para extenderse a otras partes del organismo. Para abordar esta cuestión, los investigadores combinaron diferentes experimentos realizados en ratones con una prueba de pequeño tamaño en personas sanas.
La relación entre la creatina y el cáncer
La creatina es un compuesto que el organismo produce de forma natural, principalmente a partir de los aminoácidos arginina y glicina, con participación de la metionina, y que también puede obtenerse mediante alimentos como la carne y el pescado. Entre sus principales funciones se encuentra contribuir a la disponibilidad de energía en el músculo, además de favorecer la retención de agua en las células musculares. Por este motivo, su uso está especialmente extendido entre personas que realizan ejercicio físico y buscan mejorar su rendimiento o favorecer el desarrollo muscular.
Los investigadores observaron que la suplementación con creatina puede alterar la actividad de los megacariocitos, las células responsables de producir las plaquetas. Según los resultados obtenidos, estos cambios pueden dar lugar a plaquetas con actividad mayor de lo habitual o hiperreactivas. Esta mayor activación podría crear condiciones que faciliten la interacción y propagación de las células tumorales y, en determinados modelos experimentales, favorecer procesos relacionados con la metástasis.
También trató de determinar qué mecanismos podrían estar detrás de ese efecto. Según los investigadores, la creatina entra en los megacariocitos a través de la proteína denominada SLC6A8. Este proceso provocaría cambios en estas células que, posteriormente, darían lugar a plaquetas con una mayor capacidad de activación.
Además, los experimentos mostraron que, al interferir o bloquear diferentes elementos de esta vía, también disminuían los efectos asociados a la metástasis observados en los modelos animales. Estos resultados apuntan a un posible mecanismo concreto que podría explicar la relación detectada en el estudio, aunque todavía es necesario determinar hasta qué punto puede trasladarse a las personas.
Los resultados disponibles no permiten afirmar que el consumo de creatina provoque cáncer. Tampoco existe evidencia suficiente, a partir de este trabajo, para recomendar que las personas sanas abandonen su consumo. Los propios resultados deben interpretarse dentro de las condiciones experimentales en las que se obtuvieron y tendrán que ser confirmados mediante estudios más amplios.
