Publicado: octubre 1, 2026, 1:00 am
Una casa limpia ayuda a cuidar nuestra salud, protegiéndonos ante muchos microorganismos. Para lograrlo podemos seguir los consejos de los expertos en limpieza, en España hay muchos muy buenos, pero eso no evita que cometamos ciertos errores.
Convencidos de que estamos haciendo lo mejor para nuestro hogar, aquellos que nos enseñaron en casa o que hemos aprendido en redes sociales, puede que estemos empleando productos que no siempre son los más adecuados, porque pueden ponernos en riesgo sin darnos cuenta, como sucede con algunos productos perfumados.
Los productos perfumados y la salud respiratoria
Encontrar un producto que nos guste no siempre es sencillo, no solo tiene que limpiar la casa, también tiene que dejarnos con la sensación de que hemos realizado un buen trabajo. Eliminar los microorganismos es solo una parte de su trabajo, hacernos sentir que estamos en un espacio limpio es también esencial. Esa es, en parte, la función de ciertos aromas, pensados para evocarnos a esos espacios abiertos y saludables, como los aromas a pino o limón. Sin embargo, estas elecciones podrían ser menos saludables de lo que nuestro olfato nos dice.
Así lo ha recogido un estudio de la Universidad de Purdue (EE. UU.), que revela que algunos compuestos aromáticos que se encuentran en fregasuelos, sprays y toallitas, reaccionan rápidamente, desencadenando un proceso químico que produce una gran contaminación en el aire, similar a la del tráfico.
«La limpieza elimina los virus y las bacterias de las superficies, pero también puede generar contaminación invisible del aire. No hay polvo ni humo visible en el aire, pero estas partículas se están formando», explicaba Brandon Boor, profesor adjunto de Ingeniería Civil y de Construcción de la Universidad de Purdue. «Las reacciones de ozono en interiores con fragancias de limpieza producen nanopartículas que transportan una dosis respiratoria comparable o superior a lo que experimentaría al estar parado afuera a lo largo de una carretera concurrida».
Riesgos para la salud de estas nanopartículas
El tamaño de las partículas, especialmente pequeño, hace que no sea sencillo detectarlas con los monitores de calidad del aire domésticos habituales, por lo que su presencia suele pasar desapercibida, no así sus efectos. Su tamaño también hace que esquiven las defensas naturales del sistema respiratorio superior, lo que provoca que penetren profundamente en las vías respiratorias.
La entrada de estas partículas extrañas puede desencadenar una respuesta inflamatoria que no solo afecta al sistema respiratorio, porque podrían pasar al torrente sanguíneo, causando problemas cardiovasculares a largo plazo. Los daños podrían afectar especialmente a las personas más vulnerables, como quienes ya padecen asma o tienen patologías cardiacas previas.
Entre los consejos que los expertos aportan para mejorar la calidad del aire en nuestros hogares destaca la importancia de una buena ventilación, tanto de manera habitual como durante y después de la limpieza. También se recomienda escoger productos de limpieza que no tengan aromas, sin fragancias o perfumes, así como evitar mezclar productos o usar varios diferentes en la misma sesión de limpieza.
Además, es conveniente evitar dispositivos o purificadores que emitan ozono durante la limpieza. El ozono acelera la reacción química que produce estas nanopartículas, creando un ambiente más contaminado en lugar de uno más saludable.
Referencias
Jianghui Liu, Jinglin Jiang, Xiaosu Ding, Satya S. Patra, Jordan N. Cross, Chunxu Huang, Vinay Kumar, Paige Price, Emily K. Reidy, Antonios Tasoglou, Heinz Huber, Philip S. Stevens, Brandon E. Boor, Nusrat Jung, Real-time evaluation of terpene emissions and exposures during the use of scented wax products in residential buildings with PTR-TOF-MS, Building and Environment, Volume 255, 2024, 111314, ISSN 0360-1323, https://doi.org/10.1016/j.buildenv.2024.111314
