Más bases americanas, un cerco a China y Rusia y la "actualización" del pacto de 1951: así es el nuevo acuerdo sobre Groenlandia - Venezuela
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Más bases americanas, un cerco a China y Rusia y la «actualización» del pacto de 1951: así es el nuevo acuerdo sobre Groenlandia

Publicado: septiembre 23, 2026, 5:30 am

Groenlandia seguirá como hasta ahora, pero con un nuevo acuerdo. Ese es el resumen del pacto firmado este martes por EEUU, Dinamarca y Groenlandia sobre la seguridad de la isla. La renovada alianza busca poner fin a las ambiciones expansionistas de Donald Trump tras muchos meses de tira y afloja, y parece que las tres partes están satisfechas con lo firmado en la sede de las Naciones Unidas. El documento incluye la opción de que se construyan más bases americanas, habla de libertad de movimientos militares para Washington y cierra la puerta a las potencias extranjeras.

«Hemos logrado el acuerdo, es tremendo para Europa, EEUU y Groenlandia. Va a ser una relación larga fantástica. Vamos a trabajar muy duro de la mano«, sostuvo Trump en la rúbrica, con una satisfacción compartida por la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. «Has sido muy claro: no quieres adversarios que se acerquen demasiado, y estamos de acuerdo. Nos aseguramos de que no habrá control o influencia en Groenlandia y que más aliados estén presentes. Es importante para la OTAN», respondió. «Este no es un acuerdo con nosotros, es un acuerdo para nosotros», destacó por su parte el primer ministro groenlandés, Jens Frederik Nielsen.

Pero la pregunta es, ¿cuáles son las claves del nuevo acuerdo de seguridad para Groenlandia?

Una actualización del pacto de 1951

En realidad, el texto recoge que se trata de una actualización de la alianza de 1951. Así lo avisaron algunos expertos antes de la firma, y así lo confirmó el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio. Recalcó que el acuerdo «es permanente, no tiene fecha de vencimiento» porque es «de vital importancia» para la seguridad. Además, huyó de comparaciones con el pacto vigente. «Teníamos un acuerdo pero era necesario modernizarlo y ponerlo al día. Ahora tenemos uno nuevo, que es bueno para Groenlandia y Dinamarca, porque también aporta seguridad a los dos y es para siempre». Ahora, dijo Rubio, EEUU podrá construir «tantas bases militares como sean necesarias» en la zona.

«Creo que esto es algo que nos facilita las cosas y que está relacionado con la OTAN, porque ahora cualquier país que no sea de la OTAN que quiera invertir allí tiene que pasar por un proceso del que ya formamos parte y del que tendremos el control, junto con Dinamarca y Groenlandia», sentenció el jefe de la diplomacia estadounidense.

Nuevas bases de Estados Unidos

Por otro lado, el acuerdo contempla la modernización y expansión de las operaciones estadounidenses en la base espacial de Pituffik, la posible creación «de una nueva Área de Defensa en Narsarsuaq y Mestersvig, y el establecimiento de bases adicionales tras procesos de consulta mutua» para hacer frente «al incremento de la actividad militar de adversarios en la región». Eso sí, a la hora de hablar de inversiones militares se prioriza, dice el texto, a empresas locales. Esas dos nuevas bases, además, serán construidas «lo antes posible», según el propio Trump.

El propio presidente estadounidense reivindicó el acuerdo en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, pero se volvió a referir a la isla como «trozo de tierra», ante las miradas de Frederiksen y de Nielsen, sentados en el plenario. «Tendremos el control permanente, no habrá rivales de Estados Unidos» en la zona, apuntó. «Defenderemos América y Europa», añadió antes de reivindicar como propio el logro de que la OTAN y los aliados vayan a destinar el 5% del PIB en defensa: para Trump todo ello es parte del proceso de «expandir la huella» de Estados Unidos por el mundo.

Libertad de movimientos militares

Al mismo tiempo, dice el pacto, las fuerzas armadas estadounidenses obtienen libertad de acceso y tránsito terrestre, aéreo y marítimo a través del territorio y las aguas territoriales groenlandesas, incluyendo derechos de sobrevuelo, aterrizaje y desplazamiento submarino, así como procedimientos acelerados para autorizar instalaciones militares no tripuladas. El texto indica expresamente que el ejercicio de estas facultades «se realice de manera respetuosa con el medio ambiente y la sociedad local, salvaguardando el estilo de vida tradicional y las actividades de caza y pesca de la población de Groenlandia». Esas ideas ya estaban recogidas, no obstante, en el acuerdo vigente desde hace más de medio siglo.

Eso, avisan los analistas, es algo que también se recogía en el acuerdo vigente desde hace más de 50 años, porque Estados Unidos se desarrolló en Groenlandia como aliado clave de la OTAN (el más importante, de hecho) y ya tenía dese entonces capacidad de desarrollo militar. De este modo, comentan los expertos, la novedad es mínima; hay otras voces que apuntan a que el nuevo acuerdo convierte a Groenlandia «en un protectorado» de Washington a efectos prácticos.

Cerco sobre China y Rusia

Pero hay otro elemento fundamental: el acuerdo prohíbe formalmente a estados no miembros de la OTAN establecer bases militares o mantener tropas en la isla. De igual modo, se restringe la inversión de entidades o estados ajenos a la OTAN, la Unión Europea o sus socios en sectores considerados particularmente sensibles, tales como las infraestructuras críticas o la extracción de recursos. Por último, el documento fija un carácter permanente sin fecha de caducidad y estipula que, en caso de que Groenlandia ejerza en el futuro su derecho a la independencia, la nueva nación permanecerá en la OTAN y «asumirá íntegramente las obligaciones y derechos pactados».

Y es que la primera ministra danesa ve clave el acuerdo como una muestra de unidad frente a Rusia y China, aunque no les mencionó directamente. «Vivimos en momentos difíciles, si nos dividimos, entonces hacemos un favor a los enemigos. Queremos evitar que eso pase. Entiendo que tenemos que pagar nuestra parte, y lo hemos hecho. Gracias por este acuerdo, es bueno para todos», sentenció ante la mirada de Trump.

La OTAN, clave en el acuerdo

El pacto se ha alcanzado, en teoría, bajo la mediación de la OTAN. El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, anticipó hace meses ese arbitraje y las negociaciones se han llevado con discreción porque Groenlandia es un enclave decisivo para la organización; la frontera norte de la OTAN está bajo presión -también de un aliado como Trump- por ser rica en energía, en recursos, en materiales raros y en oportunidades para abrir rutas marítimas.

A la espera de ver cómo se aplica el acuerdo, Rutte tardó poco en celebrarlo. «Sabemos las amenazas a las que nos enfrentamos, y una mayor seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte es esencial para Europa y Norteamérica por igual. Este acuerdo, junto con el creciente papel de la OTAN en la protección de esta región vital, fortalece nuestra seguridad colectiva y apoya un futuro más seguro y estable para todos nosotros«, escribió en redes sociales.

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