Publicado: junio 11, 2026, 12:00 am
La hipertensión sigue siendo uno de los problemas de salud más extendidos y, al mismo tiempo, más infravalorados. Muchas personas conviven con cifras elevadas de presión arterial sin saberlo y otras tantas le restan importancia porque aparentemente «se encuentran bien». Sin embargo, detrás de esa percepción de normalidad puede esconderse un importante riesgo cardiovascular. En España, uno de cada tres adultos es hipertenso y, según explica el médico Manuel Viso, hablamos de alrededor de 10 millones de personas.
«Eso de ‘tengo la tensión un poco alta, pero no pasa nada’, sí pasa», advierte el especialista. Y es que la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de infarto, ictus, insuficiencia cardíaca y daño orgánico. El gran problema es que suele avanzar de forma silenciosa, sin síntomas claros que alerten a quien la padece. «No da mareos de película, no me siento raro, puedes encontrarte perfectamente y tus arterias estar sufriendo durante años«, señala Viso en el vídeo que compartió en redes sociales. Precisamente por esa ausencia de señales evidentes se la conoce como «el asesino silencioso«.
La tensión arterial idónea
La tensión arterial ideal se sitúa por debajo de 120/80. Cuando las cifras alcanzan los 140 de máxima y 90 de mínima ya se considera hipertensión, una situación que implica un esfuerzo constante para el sistema cardiovascular y que, mantenida en el tiempo, puede acabar afectando a órganos como el corazón, el cerebro o los riñones.
Alimentos que favorecen la hipertensión
Detrás de este problema hay múltiples factores relacionados con el estilo de vida actual. El estrés continuo, el descanso insuficiente, el sedentarismo o la mala alimentación forman parte de una rutina que favorece la aparición de hipertensión casi sin darnos cuenta. «Dormir poco, comer inadecuadamente, el tabaco, el alcohol, el sedentarismo, el estrés continuo y, sobre todo, la sal en los ultraprocesados, son las principales causas de hipertensión», explica el médico.
Y precisamente los alimentos ultraprocesados son uno de los grandes focos de preocupación. Aunque muchas personas asocian el exceso de sal únicamente al salero, gran parte del sodio que consumimos a diario se encuentra oculto en productos preparados, embutidos, snacks, salsas o platos precocinados. Reducir este tipo de alimentos puede marcar una diferencia importante en la salud cardiovascular.
Cómo prevenir la hipertensión
La buena noticia es que la hipertensión puede prevenirse y mejorar en muchos casos mediante cambios cotidianos. Caminar más, mantener una rutina de ejercicio -especialmente de fuerza-, dormir mejor o controlar regularmente la tensión arterial son algunos de los hábitos básicos que recomienda Viso.
La alimentación también juega un papel fundamental. El especialista destaca especialmente la importancia de aumentar el consumo de potasio, un mineral que ayuda a equilibrar la presión arterial y que está presente en alimentos como el plátano, el aguacate, el kiwi, el tomate o las legumbres.
A ello se suma el magnesio, que participa en la relajación de los vasos sanguíneos y que puede encontrarse en frutos secos, cacao, semillas, verduras de hoja verde y legumbres. El calcio también desempeña un papel importante en el control de la tensión arterial. «Los lácteos, las sardinas, las legumbres o los frutos secos son alimentos muy interesantes», explica el médico. Además, nutrientes como la fibra y los omega 3 ayudan a cuidar la salud cardiovascular y a controlar los procesos inflamatorios relacionados con muchas enfermedades metabólicas.
El ritmo de vida, el estrés y la alimentación rápida forman parte de la rutina de millones de personas, y los especialistas recuerdan la importancia de revisar la tensión arterial con frecuencia y no normalizar cifras elevadas. Porque, tal como dice el experto, «la hipertensión no suele avisar, pero sus consecuencias sí terminan llegando».
