Publicado: junio 10, 2026, 11:30 pm
Los desplazamientos forzados a otros países por guerras, hambrunas o crisis en el mundo se redujeron el año pasado por primera vez en una década, según revela el informe anual del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Acnur, presentado a nivel mundial este jueves. En conjunto, los datos muestran que el número de refugiados en el mundo se redujo un 3% en 2025, hasta situarse en 41,6 millones. La cifra incluye a 35,6 millones de personas en necesidad de protección internacional, así como 6 millones de refugiados palestinos bajo el mandato de la UNRWA.
Según Acnur, a lo largo del año pasado fueron al menos 5,4 millones las personas que tuvieron que escapar de la violencia y la persecución huyendo a otros países, unos niveles calificados de «inaceptablemente altos» por Barham Salih, expresidente de Irak y desde enero nuevo alto comisionado de la ONU para los refugiados.
De ellos, más del 70% procedían además de los mismos seis países que en 2024: Afganistán, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania y Venezuela.
Por otro lado, el informe sí que constata una aceleración de los retornos de los refugiados y desplazados internos. Así, 14,7 millones de personas desplazadas regresaron a sus lugares o países de origen (4,4 millones de refugiados y 10,3 millones de desplazados internos), con aumentos especialmente significativos en Afganistán, Sudán y Siria.
Los retornos de personas refugiadas a sus países de origen (4,4 millones) fueron los segundos más numerosos desde que comenzaron los registros hace seis décadas, aunque Acnur asegura que «muchos se produjeron bajo presión y en condiciones precarias en los países de retorno».
Como dato positivo, Acnur resalta que cerca de 46.000 personas apátridas obtuvieron la ciudadanía en 24 países durante el último año. Sobre la población apátrida mundial, el informe recoge que a finales de 2025 los 1,8 millones de rohingyas representaban el 41% de la población mundial apátrida declarada. De estos 1,8 millones, aproximadamente 1,2 millones están acogidos como refugiados en Bangladesh, tras haber huido de la persecución en Myanmar.
Los países que acogieron al mayor número de refugiados en 2025 fueron Colombia (2,8 millones, y principalmente venezolanos), Alemania (2,7 millones y mayoritariamente ucranianos), Turquía (2,4 millones, casi todos sirios), Uganda (1,9 millones, la mayoría de Sudán), Irán (1,7 millones, muchos afganos), Chad (1,5 millones, casi todos de Sudán) y Pakistán (1,3 millones, mayoritariamente afganos).
Iniciativa para reducir a la mitad el exilio prolongado
Acnur denucnia que de los 41,6 millones de refugiados internacionales que todavía hay en el mundo, el 70% permanecen atrapados años en el exilio y muchos viviendo por debajo del umbral de la pobreza. Su máximo representante, Salih instó este jueves a la comunidad internacional a respaldar una nueva iniciativa destinada a sacar a millones de personas de la situación de desplazamiento prolongado y, por tanto, de la dependencia de la ayuda humanitaria.
«Necesitamos un cambio de paradigma que abra nuevas oportunidades y devuelva la esperanza a quienes huyen de la guerra»
“Para demasiadas personas refugiadas, el desplazamiento comienza como una tabla de salvación, pero acaba prolongándose toda una vida”, afirmó Salih. “La ayuda humanitaria salva vidas, pero no puede ser el destino final ni permite a los refugiados tomar las riendas de su futuro. Necesitamos un cambio de paradigma que abra nuevas oportunidades y devuelva la esperanza a quienes huyen de la guerra y la persecución”.
Salih ha planteado reducir en más de la mitad durante la próxima década, de aquí a 2035, el número de personas refugiadas que viven en situaciones prolongadas de desplazamiento. La iniciativa, centrada en los países de ingresos bajos y medios que acogen a la mayoría de la población refugiada, pasaría por ampliar las oportunidades de retorno, reubicación, reasentamiento y acceso a visados humanitarios, así como por sustituir gradualmente los modelos tradicionales de asistencia por estrategias orientadas a la autosuficiencia.
Acnur ha realizado un llamamiento a gobiernos, actores humanitarios y de desarrollo, sector privado y sociedad civil para intensificar los esfuerzos que permitan empoderar a las personas refugiadas, sin dejar de defender el asilo y la protección, más relevantes que nunca en 2026.
El Alto comisionado detalló que su objetivo es que los ingresos obtenidos por los propios refugiados —excluida la ayuda humanitaria— alcancen al menos el umbral nacional de pobreza en los países donde residen.
Acnur considera que el retorno voluntario debe ser la principal solución, por lo que ha clamado por la resolución de los grandes conflictos del mundo, que permitiría que millones de refugiados regresaran a sus hogares de forma segura y digna.
Mientras tanto, la idea es ampliar inclusión de las personas refugiadas en los sistemas nacionales de educación, salud, servicios financieros y mercados laborales, de modo que puedan generar ingresos y contribuir a las economías locales y nacionales. Esto requiere una mayor inversión por parte de múltiples socios para apoyar a los países de acogida, que ya están sobrecargados.
«No podemos aceptar un futuro en el que millones de refugiados sigan atrapados durante años o décadas sin perspectivas reales de reconstruir sus vidas»
Por último, Salih subrayó la necesidad urgente de ampliar las soluciones en terceros países, mediante el reasentamiento de los casos más vulnerables, la reunificación familiar y el acceso a permisos de trabajo y becas. Según el informe, en 2025 las llegadas a través de programas de reasentamiento o patrocinio se redujeron más de un 50% respecto al año anterior, hasta las 81.800 personas.
«El asilo y la protección salvan vidas y no están en cuestión, pero no podemos aceptar un futuro en el que millones de refugiados sigan atrapados durante años o décadas sin perspectivas reales de reconstruir sus vidas”, señaló Salih. “Contamos ahora con un objetivo ambicioso, alcanzable y cuantificable para impulsar la autosuficiencia y mejorar la vida de millones de personas», ha asegurado el alto comisionado.
2026, un año marcado por la guerra en Irán y Líbano
El informe recoge la situación en el primer trimestre de 2026, cuando se dice que varios acontecimientos importantes afectan las tendencias mundiales de desplazamiento forzado. «Desde finales de febrero de 2026, la escalada de hostilidades en la República Islámica de Irán y el Líbano ya ha generado desplazamientos generalizados, víctimas civiles y daños a gran escala en viviendas e infraestructura civil», se lee. En conjunto, Acnur estima que hay 1 millón de desplazados internos en el Líbano y 3,2 millones de desplazados temporales Irán a finales de marzo de 2026.
