Publicado: junio 5, 2026, 8:00 am
Se estima que el 60% de la población de España padece estrés y un 25% de su población infantil presenta trastornos del sueño. Estos datos son relevantes tras la presentación de lo que parece ser un dispositivo prometedor en la medicina. Ingenieros y expertos de la Universidad Northwestern han desarrollado un ‘polÃgrafo portátil’ que se adhiere al pecho y actúa detectando signos fisiológicos. Es un pequeño parche que en sus inicios ha sido capaz de detectar mentiras en los sujetos en los que se ha probado, pero también detectar signos de estrés.
Pese a su tamaño, la adherencia suave al pecho permite detectar y medir simultáneamente la actividad cardÃaca, los patrones respiratorios, la sudoración, el flujo sanguÃneo y la temperatura. Señales que en casos de estrés prometen ofrecer una visión integral de aquello que ‘esconde’ el cuerpo en su profundidad y que a veces parece complejo ponerle nombre a sus sÃntomas. «A veces, el cuerpo manifiesta signos de estrés antes de que la persona sea consciente de ello», ha afirmado John A. Rogers , de la Universidad Northwestern, quien ha liderado el desarrollo del dispositivo.
Adiós al estrés silencioso, hola a tomar medidas
El estrés silencioso se cronifica hasta el punto de que la persona que lo padece lo normaliza en su dÃa a dÃa. Hay sÃntomas, son molestos, pero parecen aprender a vivir con ellos. Este problema de detección del estrés, aparece en etapas tempranas, cuando todavÃa no se es consciente de sÃntomas o presiones más evidentes. Esto, en personas más vulnerables y/o con patologÃas (embarazadas, niños, ancianos) podrÃa elevar más el riesgo de las consecuencias de un estrés que se prolonga.
«La capacidad de monitorizar el estrés mediante mediciones cuantitativas podrÃa permitir a las personas tomar medidas para aliviarlo, con beneficios directos para su salud. Es importante destacar que nuestro objetivo era diseñar un dispositivo, conceptualmente similar a un polÃgrafo, que funcionara basándose en las respuestas biofÃsicas del cuerpo, sin necesidad de acceder a biomarcadores quÃmicos presentes en los fluidos corporales», explica también Rogers, que recoge esta innovación como una forma de evitar mayores pruebas invasivas.
«Vivimos tiempos estresantes, sin medidas suficientes para detectar el estrés de forma proactiva. Al identificarlo —ya sea ambiental o inducido por enfermedades— con antelación, podemos intervenir antes de que sus efectos sean irreversibles«, ha afirmado Weese-Mayer, colaboradora de Rogers.
Para ello, y por entender su tecnologÃa, este dispositivo combina sensores diminutos que registran esas señales fisiológicas. Incluye asà un sensor de movimiento integrado y un micrófono en miniatura para capturar sutiles señales mecánicas y acústicas del corazón y los pulmones. También sensores de temperatura que emana la piel y el flujo de calor asociados a la circulación sanguÃnea superficial. Y, otro sensor, para medir los cambios de la conductividad eléctrica de la piel que causan las glándulas sudorÃparas.
Un dispositivo de ayuda para detectar problemas en bebés
Cuando se habla de población vulnerable, es de destacar a los bebés o más pequeños, ya que son pacientes que por sà solos no pueden explicar las molestias y sintomatologÃa que presentan. Este dispositivo también tiene como objetivo ser la voz de esos infantes, más allá del llanto o gestos que puede producir cuando hay molestias.
«Determinar el estrés en los bebés puede ser increÃblemente difÃcil. QuerÃamos eliminar la subjetividad de estas valoraciones», explica Rogers, que a su vez, ideó este dispositivo teniendo en cuenta la comodidad para los bebés, sin necesidad de pruebas en la saliva o analÃticas de sangre que puedan alterar más su estrés.
Además, en las pruebas de acción del parche, los desarrolladores también pudieron observar que era de ayuda para detectar trastornos del sueño a nivel pediátrico. Para poder comprobar esto, los más pequeños tienen que pasar por lo que se denomina la prueba del sueño, una jornada nocturna no muy cómoda y que cumple casi siempre con interrupciones. Sin embargo, con el uso del parche pudieron observar eventos clÃnicos claves irregularidades respiratorias y despertares nocturnos.
Tras varios experimentos y pruebas en entornos ruidosos, estudiantes bajo presión y medición de su rendimiento, acontecimientos estresantes como sumergir las manos en agua helada, e incluso probado en entrevistas detectando mentiras según la respuesta fisiológica… los resultados han sido beneficiosos y prometedores.
