Publicado: mayo 12, 2026, 1:00 pm
La contaminación atmosférica por micropartÃculas y dióxido de nitrógeno podrÃa ser la causa directa de unos nueve millones de casos de diabetes en Europa cada año, según ha concluido un estudio de la Universidad de Murcia (UMU) y el Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). Los organismos han establecido que hay «una relación directa y alarmante» entre la exposición prolongada a contaminantes atmosféricos y la incidencia de la diabetes tipo 2 (T2DM), la forma más común de esta patologÃa.
Para llegar a esa conclusión, los investigadores han utilizado técnicas avanzadas de modelización no lineal y han analizado datos históricos de concentraciones atmosféricas en las tres últimas décadas, entre 1991 y 2020. En base a esos análisis, han llegado a la conclusión de que el dióxido de nitrógeno está relacionado con aproximadamente 3,7 millones de casos anuales de diabetes en Europa.
Además, la exposición a partÃculas eleva esta cifra hasta los cinco millones de casos al año, con lo que en total, cerca de nueve millones de casos estarÃan asociados directamente con la contaminación. En total, en Europa se producen unos 66 millones al año de casos de este tipo de diabetes y se estima un aumento en un 10% de esas cifras en los próximos años.
Según el estudio, las zonas con mayor densidad de tráfico y actividad industrial, sobre todo en las grandes ciudades europeas y en el centro de Europa, presentan la mayor carga de enfermedad atribuible a la contaminación. En concreto, las zonas del valle del Ruhr, en Alemania, y valle del Po, al norte de Europa, asà como grandes metrópolis europeas como Londres, ParÃs o Varsovia presentan mayores concentraciones.
Una de las principales revelaciones del estudio es que las partÃculas finas presentes en el aire, las denominadas PM2,5 presentan un mayor riesgo para el desarrollo de diabetes, incluso en concentraciones bajas, lo que sugiere que incluso niveles de contaminación moderados tienen un efecto nocivo en la salud. Tanto este contaminante como el dióxido de nitrógeno superan los niveles establecidos por la nueva normativa europea asà como por las directrices de la OMS en zonas industriales y urbanas de toda Europa.
