Publicado: mayo 6, 2026, 12:00 pm
En la actual gira de Rosalía ‘Lux Tour’, vemos a una cantante más entrenada. Su perfecta voz sigue siendo indiscutible, pero ha sorprendido sobre el escenario con una estética que, de no ser por un buen entrenamiento, no hubiera ejecutado tan a la perfección. Detrás de su energía, su presencia y su capacidad de movimiento hay una rutina de entrenamiento constante, basada en la combinación de fuerza, control corporal y disciplina sostenida en el tiempo. Desde el ‘Motomami Tour’ hasta su etapa más reciente, la artista ha evolucionado no solo en lo creativo, sino también en la manera en la que trabaja su cuerpo.
Según los expertos de Piko Studios, ese equilibrio entre fuerza, resistencia y presencia responde a un trabajo estructurado. «Conseguir un cuerpo como el de Rosalía responde a un alto nivel de actividad, trabajo físico constante y entrenamiento estructurado», explica Afonso Coelho, entrenador en estos centros.
Pilates como base del entrenamiento
Dentro de esa rutina, hay una disciplina que destaca por encima del resto: el pilates. La propia Rosalía lo ha señalado como una de sus principales herramientas físicas, incluso reconociendo que no siempre tuvo una buena percepción de este método. «Durante un año estuve haciendo boxeo, pero lo dejé para hacer Pilates. Y tengo que decir que era de las que tenía un prejuicio con Pilates», explica la artista, dejando claro el cambio de enfoque en su entrenamiento.
Este tipo de ejercicio, centrado en el control, la respiración y el fortalecimiento profundo, se ha convertido en una pieza clave en su preparación. Frente a disciplinas más explosivas, el pilates permite trabajar la musculatura interna, mejorar la postura y aumentar la conciencia corporal, aspectos fundamentales para alguien que pasa largas horas sobre el escenario.
Más allá del tipo de entrenamiento, otro de los factores determinantes es la frecuencia. Rosalía mantiene un nivel de actividad elevado, algo que ella misma reconoce. Esta constancia es, precisamente, uno de los pilares que los expertos señalan como imprescindibles. No se trata de entrenamientos puntuales, sino de una repetición sostenida en el tiempo que permite construir un físico funcional, resistente y preparado para la exigencia de una gira.
Trabajo isométrico y control corporal
El pilates que practica Rosalía pone el foco en ejercicios isométricos, equilibrio y estabilidad, elementos clave para desarrollar fuerza sin necesidad de grandes cargas externas. Lejos de la anécdota, lo que destaca es la intensidad real del entrenamiento, independientemente de la edad o la apariencia del método. Esa aparente calma esconde un trabajo muscular profundo, especialmente en ejercicios estáticos.
«La profesora que yo tengo me hace muchos ejercicios isométricos, de equilibrio, balance, o sea, muy guay, y lo hago cinco veces por semana», dice la cantante. Este tipo de trabajo mejora no solo la fuerza, sino también la coordinación, el equilibrio y la resistencia muscular, aspectos esenciales para el rendimiento escénico.
Más allá del físico: actitud y disciplina
Los expertos coinciden en que el resultado no es solo físico, sino también una cuestión de actitud. El entrenamiento constante, la repetición y el compromiso son los elementos que realmente marcan la diferencia. «La constancia es lo que marca la diferencia», subrayan desde Piko Studios. En este sentido, el objetivo no es replicar un cuerpo concreto, sino construir una versión fuerte y funcional de uno mismo. El caso de Rosalía refleja precisamente eso: un enfoque basado en la disciplina, el movimiento continuo y hábitos sostenidos.
Entre la intensidad de sus giras y la evolución de su estilo artístico, su físico se ha convertido en una extensión más de su identidad. Un reflejo de trabajo constante que demuestra que, más allá de la estética, el entrenamiento es una herramienta clave para sostener el rendimiento, la energía y la presencia sobre el escenario.
