Publicado: agosto 27, 2026, 3:08 pm
La crisis de la vivienda continúa siendo uno de los problemas más grandes que afronta España. Los precios, tanto para la compra como para el alquiler de un sitio digno donde vivir, parecen no tener techo y el debate sobre qué hacer y cómo gestionarlo no pasa desapercibido. En este contexto, decenas de expertos, economistas, financieros, políticos, etc., se han aventurado en el análisis de la situación, entre ellos, Santiago Niño Becerra, un economista catalán reconocido por anticipar tendencias.
Si bien para muchos España enfrenta una burbuja inmobiliaria derivada del aumento desmedido de los precios, el economista tiene otra teoría: «No hay burbuja en el mercado; lo que hay son precios desbocados y algunos bolsillos donde sobra dinero». Así lo ha declarado en un hilo en X en el que añade además que se trata de un tema de oferta y demanda: «Los precios de venta y de alquiler dejarán de subir cuando la demanda no pueda pagar más», afirma el experto.
Niño Becerra aprovecha para avisar de una oleada de desahucios; muchos ya han empezado a llevarse a cabo, y señaló que una situación de ese tipo tendría puntos en común con lo vivido en 2008.
¿Cómo funciona la oferta y la demanda?
El catalán argumenta que los precios están «desbocados» porque «la demanda residencial es mayor que la oferta», y esto se incrementa cuando «hay escasos lugares en los que invertir». El Banco de España registra un déficit estimado de entre 740.000 y 750.000 viviendas para cubrir lo actualmente necesario. Estas cifras traen la escasez al centro del debate, pues pareciera que la construcción resulta insuficiente.
La lógica es sencilla: cuando hay pocas viviendas disponibles y muchas personas quieren alquilarlas, la demanda supera a la oferta y los precios tienden a subir y viceversa. Pero también tienen que ver factores como los salarios, los tipos de interés, la construcción de nuevas viviendas, el turismo o la regulación.
¿Cómo afectan las personas con alta capacidad adquisitiva?
Las personas con alta capacidad adquisitiva pueden contribuir al aumento de los precios de la vivienda porque tienen mayor margen para pagar. Cuando compiten por los mismos pisos que otros hogares, pueden aceptar precios más altos o asumir condiciones que otros no pueden permitirse. Es ahí donde sucede el efecto de arrastre sobre el mercado del que habla Niño Becerra: si los propietarios comprueban que existe demanda dispuesta a pagar más, pueden elevar los precios de los alquileres.
