Publicado: mayo 1, 2026, 3:00 am
La mayoría de los consumidores suelen pensar que el precio del kilovatio hora es el factor que más influye en el precio de la factura eléctrica. Un consumidor puede devanarse la cabeza analizando a qué horas y qué días el kilovatio está a menor precio para calcular cuándo poner la lavadora o encender el horno. Sin embargo, muchos consumidores desconocen que existen otras variables que determinan en buena medida lo que pagamos a final de mes por la electricidad. La más importante de ellas es el “peaje” que pagamos cada mes solo por estar conectados o, dicho de modo técnica, la potencia contratada con la compañía eléctrica.
Es posible que si nunca te han saltado los plomos al poner la lavadora y el horno a la vez, estás pagando por una potencia contratada muy superior a la que necesitas. Bajar solo un tramo de potencia puede suponer un ahorro fijo de más de 60 euros al año, una rebaja que se aplica directamente sobre el término fijo, independientemente de si gastas mucha o poca energía.
Utilizar el contador digital
Mucha gente no sabe que su contador digital, ese que suele estar en el cuarto de contadores o en la entrada de casa, puede ser de gran utilidad para planificar su ahorro. El dispositivo registra el pico de potencia máxima que cada usuario ha necesito en los últimos meses.
De ese modo, es posible saber si un hogar tiene contratada una potencia superior a la que necesita. Para comprobar esto, no es necesario llamar a un electricista ni recurrir a un profesional. Basta con acceder a la web de la empresa distribuidora de energía y registrarse con el DNI y el código CUPS (Código Universal de Punto de Suministro) que aparece en las facturas.
Una vez dentro, hay que buscar el apartado que dice “Consultar potencia máxima demandada». Allí encontraremos un gráfico con los picos de consumo más altos del último año. Por ejemplo, si la potencia contratada es de 4,6, y el pico máximo nunca ha rebasado los 3,1, es que la vivienda cuenta con una potencia superior a la necesaria y, por tanto, está derrochando el dinero.
¿Cuánto se puede ahorrar cambiando la potencia contratada?
La potencia se factura por cada kilovatio contratado al día. En 2026, reducir la potencia en 1,15 reduce el coste fijo de la factura en aproximadamente 5 euros al mes. Esto supone un ahorro de unos 60 euros mensuales, y sin necesidad de cambiar de hábitos. Es decir, no hay que dejar de usar el aire acondicionado ni planchar de noche. Simplemente, se deja de pagar por una capacidad que en realidad nunca se llega a usar.
No obstante, antes llamar a la compañía para modificar la potencia contratada hay que tener en cuenta varios aspectos. Lo primero, como hemos explicado, es verificar los picos de consumo en la web de la distribuidora. Para rebajar la potencia contratada es recomendable que el pico máximo de consumo sea al menos un 15-20% inferior al contratado para tener un margen de seguridad.
Lo segundo a considerar es saber que hay dos potencias distintas: punta y valle. Es posible ahorrar rebajando la factura punta, que es la que rige durante el día, y mantener alta la factura para la noche. Por último, es necesario saber que bajar la potencia contratada es un trámite que tiene un coste de unos 11 euros. La compañía distribuidora se cobrará ese precio en la primera factura de la luz con la nueva potencia contratada.
