Publicado: abril 26, 2026, 8:13 pm

Como cada año, en el cierre de la Feria de Abril, los toros de Miura se empeñan en demostrar que son diferentes. De entrada, los delata su cara y su volumen; salen al ruedo extrañados ante el desconocido ambiente, embisten a los capotes sin perder de vista el cuerpo del torero, acuden a los caballos con violencia, no ofrecen confianza en banderillas, y en el tercio final pueden ser descastados, ásperos, broncos o nobles, pero nunca tontos. Todos obligan a mantener la tensión y no permiten confianzas.
Miura/Moral, Escribano, Román
Toros de Miura, -el segundo, devuelto por inválido y sustituido por otro del mismo hierro-, bien presentados, de gran volumen, blandos y juego variado en los caballos; de arisca movilidad primero y segundo; nobles, pero no tontos, tercero y cuarto; bravos en el caballo y deslucidos en el tercio final el quinto y el sexto.
Manuel Escribano: estocada muy trasera y baja (ovación); estocada (oreja).
Pepe Moral: pinchazo y bajonazo (silencio); pinchazo, estocada atravesada y dos descabellos (silencio).
Román: dos pinchazos y estocada perpendicular y baja (ovación); estocada (ovación).
Plaza de La Maestranza. 26 de abril. Decimosexto y último festejo de abono de la Feria de Abril. Lleno.
