Publicado: abril 30, 2026, 9:00 am
No sé cuántas veces llevamos leyendo que Apple ha abandonado las Vision Pro, pero ya va siendo hora de llevar la cuenta. Este miércoles, MacRumors publicaba que la compañía ha disuelto el equipo dedicado al hardware de las Vision Pro tras el lanzamiento del modelo M5 el pasado octubre, redistribuyendo a sus ingenieros hacia otros proyectos, entre ellos Siri. La historia se presenta como una sentencia, pero quien haya seguido este producto desde el principio tiene el instinto entrenado para leer entre líneas.
Porque el propio Mark Gurman, la fuente más fiable del sector cuando se trata de Apple, se apresuró a matizar el titular pocas horas después: lo que Apple ha parado es el rediseño más ligero y asequible que se conocía internamente como Vision Air. El dispositivo actual está «en hielo», según sus propias, mientras Apple decide cuál es el siguiente paso.
¿Cuántas veces se ha escrito el mismo obituario
Lo describieron esta misma semana como el «Gato de Schrödinger»: las Vision Pro existen en una superposición de vivas o muertas dependiendo de a quién le preguntes y qué día de la semana sea. La broma tiene gracia porque describe perfectamente el ciclo que se repite cada pocos meses. Sale un rumor, los titulares proclaman el fin, y a las 48 horas aparece algo que obliga a recalibrar.
{«videoId»:»x8sb01o»,»autoplay»:true,»title»:»LAS APPLE VISION PRO NO SON LO QUE ESPERABA: Mi Experiencia», «tag»:»Webedia-prod», «duration»:»404″}
Lo que sí es cierto es que Apple Vision Pro nunca ha sido un producto de masas ni ha pretendido serlo desde el principio. Vendió más de 600.000 unidades en su primer año, cifra que puede parecer modesta comparada con el iPhone pero que, en el contexto de un dispositivo de 3.500 dólares que inaugura una categoría completamente nueva, no es ningún desastre.
El problema es que cada vez que las ventas no cumplen expectativas externas (expectativas que, por cierto, nadie en Apple fijó públicamente). El sector interpreta el silencio como derrota.

Lo que Gurman dijo, y lo que no dijo
Conviene separar con cuidado lo que hay de real en el informe de MacRumors y lo que es interpretación. La fuente anónima señala que Apple ha reorganizado el equipo de Vision Pro hardware, moviéndolo hacia otros proyectos. Eso es probablemente cierto.
Pero una reorganización no es un cierre, y en Apple menos que en ningún otro sitio: la compañía nunca ha tenido equipos permanentes dedicados a productos individuales. No existe un «equipo iPhone» ni un «equipo iPad» como tal. El chip lo hace un grupo, el diseño otro, el software otro. Que Vision Pro tuviera su propio equipo dedicado era la excepción, no la norma, y reabsorberlo en la estructura general es simplemente volver a funcionar como Apple funciona siempre.

Mark Gurman, que fue quien más ruido generó con sus informes previos sobre un posible Vision Pro más barato, fue también el primero en enfriar el alarmismo: han cancelado el proyecto del modelo ligero y asequible, y el actual está pausado mientras Apple decide el siguiente movimiento. «No está completamente muerto», escribió.
Mientras tanto, en la web de empleo de Apple…
Si Apple hubiera decidido cerrar el capítulo de la computación espacial, habría una forma bastante sencilla de comprobarlo: mirar qué puestos está contratando. Y la respuesta, a día de hoy, no cuadra precisamente con una empresa que está dando carpetazo a una plataforma. En la web oficial de Apple hay decenas de ofertas activas relacionadas con Vision Pro y realidad aumentada, y no solo en software. Hay posiciones de ingeniería de hardware, óptica, sistemas de pantalla y desarrollo de visionOS que siguen abiertas en este momento.

Ternus tiene algo que decir al respecto
John Ternus ha sido bastante directo respecto a este tema. En una última entrevista dijo:
Todavía estamos muy al principio de la computación espacial. Estamos superemocionados por ella. El Vision Pro es un producto extraordinario. Estoy emocionado por el futuro de esto.
Puede que sea la respuesta oficial de un CEO que tiene que defender su producto, pero también puede ser simplemente la verdad.
¿Entonces qué está pasando de verdad?
Lo más probable es que Apple esté en una situación que ya conocemos de otras categorías: la tecnología no está todavía donde necesita estar para dar el salto que el producto requiere. Jony Ive contó hace años que el Apple Watch estuvo en desarrollo durante mucho tiempo porque no podía existir hasta que la pantalla, la batería y la carcasa cupieran en esa caja tan pequeña. Las Vision Pro de segunda generación probablemente tienen el mismo problema: Apple sabe lo que quiere hacer, tiene prototipos, tiene ideas, pero hacerlo más ligero, más pequeño y igual de potente no es posible hoy con la tecnología disponible.

En ese escenario, mantener un equipo grande de ingenieros esperando a que el silicio, la óptica o las baterías maduren lo suficiente no tiene ningún sentido operativo. Lo lógico es redistribuir ese talento hacia donde hay trabajo urgente ahora mismo. Y Siri e inteligencia artificial son claramente esa prioridad.
Apple está trabajando en algo igual de apasionante
Y en ese contexto tiene todo el sentido hablar de lo que sí se está moviendo: las gafas. Porque el objetivo a largo plazo de Apple no ha cambiado, que es tener una Vision Pro en formato gafa, algo que puedas llevar puesto todo el día sin que nadie te mire raro en el metro. El problema es que esa tecnología no existe todavía, y Apple tiene dos formas de llegar ahí:
- La primera es partir de arriba, de un dispositivo de máxima potencia como la Vision Pro, e ir haciéndolo más pequeño y asequible con cada generación.
- La segunda es partir de abajo, lanzar unas gafas sencillas primero e ir añadiendo capas de tecnología hasta acercarse a esa experiencia. Apple ha elegido el segundo camino.
Los rumores apuntan a que en 2027 veremos una primera versión sin pantalla, muy en la línea de las Ray-Ban de Meta, conectada al iPhone y con Apple Intelligence para entender el entorno.

Imagen | AppleHub
En 2028 llegaría un segundo paso con pantalla integrada. No es casualidad que ese calendario coincida con el momento en que la Vision Pro actual empieza a quedarse técnicamente desfasada: para cuando esas gafas estén maduras, Apple habrá aprendido lo suficiente del mercado y de los usuarios para saber qué necesita exactamente una Vision Pro 2.
El éxito de las Ray-Ban Meta ha demostrado que la gente sí está dispuesta a llevar tecnología en la cara, siempre que no les haga parecer que vienen del año 2087. Apple no quiere perder ese tren, y no lo va a perder. La urgencia ahora mismo es la IA y las gafas. La Vision Pro ya tiene su M5 y seguirá ahí, cumpliendo su papel. Pero la gran apuesta del próximo ciclo se juega en otro campo.
En Applesfera | Nuevas gafas de Apple – Todo lo que creemos saber sobre ellas
En Applesfera | Nuevo iPhone plegable – Todo lo que creemos saber sobre él
(function() {
window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
var headElement = document.getElementsByTagName(‘head’)[0];
if (_JS_MODULES.instagram) {
var instagramScript = document.createElement(‘script’);
instagramScript.src = ‘https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js’;
instagramScript.async = true;
instagramScript.defer = true;
headElement.appendChild(instagramScript);
}
})();
–
La noticia
Vuelven a matar a Vision Pro y ya hemos perdido la cuenta: mientras les preparan el funeral, Apple sigue buscando ingenieros
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Guille Lomener
.

