Publicado: abril 26, 2026, 6:34 pm
Rafa Jódar no tiene techo. El madrileño, ante su gente, en el Mutua Madrid Open, ha vuelto a dar un recital y una demostración de cómo debe jugarse al tenis con tan solo 19 años. En un partido de poder a poder, la nueva joya del tenis mundial se hizo tan grande que incluso la Caja Mágica se le quedó pequeña: venció a un Joao Fonseca que, por su parte, también confirmó con creces que sin duda alguna es el futuro de este deporte. No obstante, la magia del español hizo que este primer invite se decantara a su favor, con un marcador final de 6-7(4), 6-4 y 1-6.
Tras un inicio balsámico del brasileño, donde sentía la bola como nadie y repartía de un lado a otro con la derecha de forma espectacular, Rafa Jódar aguantó el chaparrón y fue creciendo poco a poco en el partido. Ambos, en el primer set, no cedieron en ninguno de sus servicios, aunque tuvieron que sudar de lindo para que el parcial finalmente se resolviera en el tie break. Un desempate donde, precisamente, Rafa demostró de qué pasta está hecho: y no solo con tenis, sino con la mentalidad de un auténtico guerrero. La mentalidad de un campeón, que pasó por encima de Fonseca, a pesar de la mínima reacción del nuevo ídolo del público carioca al final del tie break.
La segunda manga fue otra historia, sobre para el brasileño, que con la ayuda de Jódar (a base de errores no forzados en el primer juego) consiguió el break tras la reanudación y, a partir de ahí, no bajó el pistón. El español, eso sí, tuvo una única oportunidad de rotura al resto, pero el buen hacer de Joao hicieron imposible la remontada del español en la segunda manga. Fonseca estaba en ‘modo disfrutón’ y puso de nuevo las tablas en el marcador sacando todo su potencial y repertorio de golpes, e incluso se animó con alguna que otra dejada para colocar en el luminoso el 4-6 y mandar el choque a la tercera y definitiva manga.
Pero lo mejor estaba por llegar, sobre todo porque Rafa no había sacado todas sus armas a pista. En un momento donde, quizás, a la amplia mayoría de tenistas le podrían vencer las dudas, los grandes campeones se hacen grandes, inmensos: de notable al saque y sobresaliente al resto. El español volvió a ganar en confianza y quebró por partida doble el servicio del brasileño, que no podía hacer absolutamente nada ante un huracán llamado Jódar. A partir de ahí, coser y cantar, como si fuera fácil… Un descomunal 6-1 para redondear un inmenso partido y adentrarse hacia los octavos de final de la competición, donde se medirá al checo Kopriva este próximo martes. Porque la vida puede ser maravillosa…
