Publicado: junio 14, 2026, 2:08 pm

El Mundial solo acaba de comenzar, pero Wall Street ya ha sacado una tarjeta amarilla a una de sus grandes protagonistas. RBC recortó de 70 a 50 dólares el precio objetivo de Nike apenas veinticuatro horas antes del primer partido, justo cuando las tiendas de Estados Unidos empezaban a llenar sus escaparates de camisetas, botas y colecciones preparadas para el mayor torneo de la historia.
El problema es que la compañía estadounidense necesita ese escaparate más que nunca. Sus acciones han perdido más de un 30% durante los últimos seis meses y alrededor de un 73% desde el máximo de noviembre de 2021.
Adidas tampoco ha recuperado el terreno perdido. Aunque su cotización ha avanzado cerca de un 7% durante los últimos seis meses y reaccionó con una subida del 8% a sus últimos resultados, todavía se encuentra aproximadamente un 47% por debajo del máximo histórico que alcanzó en agosto de 2021.
Nike debe demostrar que el plan iniciado por Elliott Hill, consejero delegado de Nike, puede devolverla al crecimiento. Adidas, en cambio, necesita confirmar que la recuperación de sus ventas también puede resistir los aranceles, las divisas y el riesgo de que termine el torneo con camisetas sin vender.
Adidas y Nike sobre el césped
Adidas viste a 14 de las 48 selecciones participantes, frente a las 12 de Nike y las 11 de Puma. Argentina, España, Alemania, México, Colombia, Bélgica y Japón jugarán con las tres bandas. Nike responde con Estados Unidos, Canadá, Brasil, Francia, Inglaterra, Países Bajos y Noruega.
La estadounidense equipa a dos de los tres anfitriones y a algunas de las selecciones con mayor capacidad para vender camisetas. También patrocina a Kylian Mbappé, Vinícius Júnior y Erling Haaland, capaces de promocionar sus botas, aunque las equipaciones de sus países pertenezcan a otra compañía.
Adidas, cuenta además con la ventaja de ser el socio oficial de la FIFA y de suministrar el balón de los 104 encuentros. Su logotipo aparecerá en cada saque inicial, repetición y fotografía de los goles, independientemente de las selecciones que lleguen a la final.
Incluso Alemania seguirá vistiendo Adidas. La federación alemana pondrá fin a más de siete décadas de relación para pasar a Nike, pero el cambio no entrará en vigor hasta 2027. La marca alemana tendrá una última oportunidad de explotar ese vínculo histórico durante el torneo más grande jamás organizado.
Adidas llega con pedidos y Nike con promesas
Adidas recibió unos 250 millones de euros en pedidos de productos vinculados al Mundial durante el primer trimestre y esperaba una cantidad parecida en el segundo. Los cerca de 500 millones acumulados antes del comienzo del campeonato superarían los aproximadamente 400 millones que la compañía esperaba generar durante todo el Mundial de Qatar.
La comparación mezcla pedidos con ventas reconocidas, pero permite medir la fuerza de la demanda. El torneo todavía no había comenzado y Adidas ya había incorporado 500 millones de euros a su cartera comercial.
La compañía facturó 6.592 millones de euros entre enero y marzo, un 14% más a tipos de cambio constantes. El beneficio operativo aumentó un 16%, hasta 705 millones, frente a los 647 millones esperados por el mercado. La ropa creció un 31% y las ventas directas al consumidor avanzaron a doble dígito en todos los mercados.
Adidas se ha preparado para el Mundial con meses de antelación. Sus inventarios aumentaron un 17% durante 2025, hasta 5.832 millones de euros, por las compras anticipadas relacionadas con el torneo y la aceleración de las entregas. Tener más producto puede evitar que las tiendas se queden vacías, pero también elevará el coste de una eliminación prematura si obliga a liquidar camisetas una vez terminado el campeonato.
Bjørn Gulden, consejero delegado de la compañía, ha insistido en proteger el precio completo. Adidas espera aumentar sus ingresos alrededor de 2.000 millones de euros durante 2026 y elevar el beneficio operativo desde 2.056 hasta unos 2.300 millones, pese a prever un impacto cercano a 400 millones por los aranceles y las divisas. Nike todavía no ha ofrecido una cifra comparable de pedidos relacionados con el Mundial.
Su último trimestre dejó 11.280 millones de dólares de ingresos, un resultado plano en términos declarados y un 3% inferior a tipos de cambio constantes. Nike Direct cayó un 4%, el negocio digital retrocedió un 9% y Converse se hundió un 35%. El beneficio neto bajó otro 35%, hasta 520 millones.
Nike genera aproximadamente el 60% de los ingresos de Foot Locker, pero sus zapatillas también representan casi la mitad del inventario rebajado detectado por RBC en establecimientos de Estados Unidos y Reino Unido. El banco considera que esa proporción puede reflejar una rotación más lenta o una demanda inferior a la esperada.
RBC calcula que las ventas de Nike crecerán alrededor de un 3% anual durante los próximos tres años, frente al 6% medio del sector, y ha reducido sus previsiones de beneficio un 9% para 2027 y un 13% para 2028. Hace nueve meses, el mismo banco estimaba que el Mundial podía aportar hasta 1.300 millones de dólares adicionales a los ingresos de Nike.
Cuando termine la final, una deberá demostrar que puede seguir creciendo sin el Mundial y la otra tendrá que explicar por qué ni siquiera el mayor acontecimiento del planeta ha conseguido acelerar su recuperación.
