Publicado: marzo 26, 2026, 11:08 am

«Volveremos a aterrizar este avión en tiempo y forma en 2026». Marc Murtra ha tomado la palabra ante los accionistas de Telefónica para poner en valor el cambio de rumbo de una compañía «estructuralmente más sólida». El presidente de la teleco se ha dado cita este jueves con su accionariado para celebrar su segunda Junta General de Accionistas como primera espada de la cotizada, con el objetivo de repasar el cumplimiento de lo que prometió hace un año en el mismo acto, cuando fue ratificado por la junta. Entonces, apeló a una «disciplina financiera de hierro» como base de un negocio «más simplificado». Un hito que, a su juicio, se ha cumplido: «Hemos pasado de la intención a la ejecución».
Durante su intervención, el máximo ejecutivo de la compañía ha pasado revista de los avances del nuevo plan estratégico (abanderado con el lema Transform & Grow). En él se enmarcan las desinversiones de sus filiales en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile en aras de concentrarse en los «cuatro mercados core: España, Reino Unido, Alemania y Brasil». «Menos dispersión y más foco» ha defendido antes de destacar que la empresa «ha cumplido el guidance financiero» tras presentar un balance eclipsado por la factura de su salida de Hispanoamérica y el coste del expediente de regulación de empleo (ERE) que está llevando a cabo en España, que le han ocasionado pérdidas de 4.318 millones de euros en 2025.
Bajo este contexto, Murtra ha defendido su ambición de capitanear la compañía hasta consolidarla como «una de las mejores telcos de Europa en 2030» como paso previo a ser «una de las mejores telcos del mundo en 2035». «Con este objetivo, queremos transformar la compañía de forma integra» ha apuntado, tras agradecer su dedicación a los consejeros que dejan su asiento y dar la bienvenida a los «nuevos perfiles que potenciarán el consejo, adaptados a los nuevos objetivos que perseguimos».
No ha sido, no obstante, tarea sencilla para Murtra sacar adelante una junta que traía bajo el brazo votaciones con cierta complejidad como las millonarias indemnizaciones percibidas por José María Álvarez-Pallete y Ángel Vilá, expresidente y exconsejero delegado, tras su salida de la compañía en enero de 2025. Si bien ambas han sido ratificadas por mayoría, su aprobación no ha contado con el respaldo de grandes inversores internacionales como el fondo soberano de Noruega o los fondos de pensiones de California (Calpers y Calstrs).
En este encuentro también se ha dado ‘carpetazo’ a la salida del último consejero de BBVA, José María Abril, tras una histórica trayectoria de 19 años ocupando un asiento en el órgano. Se ha consumado así la incorporación de la directiva australiana Jane Thompson como consejera independiente. Los accionistas también han dado luz verde a la renovación de María Luisa García Blanco como independiente, junto con la ratificación de Anna Martínez, César Mascaraque y Mónica Rey para ese mismo cargo.
En la antesala de la votación, Murtra y su número dos, Emilio Gayo, han rendido cuentas con los accionistas, que han puesto cuestiones sobre la mesa cómo el recorte del dividendo a la mitad en 2026, su posición en la consolidación del sector o la evolución del ERE. Sobre el primer aspecto, el presidente ha respaldado su política de dividendos, que pone por delante la inversión en futuro para reforzar la generación del flujo de caja y repartirlo con los accionistas. En esta hoja de ruta, sitúa en el centro la necesidad de liderar las fusiones de las telecos europeas, donde aprecia «una gran dispersión» respecto a EE.UU. y China. Sobre el ajuste de empleo, Gayo ha puesto de manifiesto que el «muy positivo resultado» de un proceso «ampliamente respaldado por los sindicatos y muy bien acogido por la plantilla».
