Publicado: octubre 19, 2026, 4:07 pm

El mundo del vino despide a Óscar Tobía, bodeguero riojano fallecido a los 59 años después de que se complicara una insuficiencia cardiaca que había sufrido días antes. Natural de San Asensio, desarrolló una trayectoria marcada por la experimentación enológica y la apuesta por la proyección internacional de los vinos de La Rioja.
Formado en Ingeniería Agrónoma y con un máster en Viticultura y Enología, Tobía comenzó su andadura profesional en la bodega de cosechero de su padre. Desde allí fue construyendo un proyecto propio que acabaría tomando forma en Bodegas Tobía, fundada en 1994 y trasladada en 2010 a Cuzcurrita de Río Tirón, donde pudo ampliar sus instalaciones y desarrollar una extensa gama de vinos.
Su inquietud por explorar nuevas posibilidades de elaboración quedó especialmente patente en 1996, cuando lanzó Alma de Tobía, considerado el primer vino rosado fermentado en barrica de España. Una apuesta innovadora que reflejaba su intención de combinar la personalidad de los vinos riojanos con nuevas técnicas de elaboración. Su trabajo también contribuyó al desarrollo de los vinos blancos dentro de la denominación de origen.
«Nuestro principal capital ha sido desde siempre el espíritu innovador e inconformista para experimentar e intentar elaborar vinos de marcada personalidad que muestren por un lado la complejidad, pero también la esencia de nuestra tierra, La Rioja», explicaba en una entrevista con el diario La Rioja.
Una bodega con vocación internacional
La proyección exterior fue otra de las señas de identidad de su trayectoria. En 2002 recibió el Premio a la Internacionalización de la Cámara de Comercio, un reconocimiento a una apuesta que permitió que sus vinos llegaran a más de 30 países. La bodega llegó a contar con una veintena de referencias, apoyada en la diversidad vitícola de la región y en la búsqueda de nuevos estilos.
Además de su faceta empresarial, Tobía mantuvo una estrecha vinculación con el sector. Presidió la Asociación de Bodegas Familiares de Rioja entre 2009 y 2016, durante ocho años, y fue una figura reconocida entre los profesionales del vino de la región.
Tras conocerse su fallecimiento, Bodegas Familiares de Rioja expresó sus condolencias y recordó su trayectoria como compañero y presidente de la asociación. La propia bodega también despidió a su fundador con un mensaje en el que destacó su dedicación, su amor por la tierra y su pasión por el vino.
La familia recibió las condolencias este domingo en el tanatorio Mémora-Pastrana de Logroño. La misa funeral está prevista para este lunes, 19 de octubre, a las 18.00 horas en San Asensio, localidad natal del bodeguero.
