Publicado: mayo 12, 2026, 8:07 pm
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha sacado pecho en el Senado por la operación de desembarque y repatriación de los pasajeros y tripulantes del MVHondius, el crucero afectado por la infección de hantavirus. García ha asegurado que el dispositivo desplegado «ha sido referente y medio mundo está orgulloso de la actuación de España» y, después, ha advertido que el Gobierno «no va a olvidar a quienes intentaron boicotear la operación», en evidente alusión al presidente canario Fernado Clavijo y al PP.
La ministra ha hecho hincapié ante las preguntas que le han dirigido los senadores del Partido Popular e Izquierda Confederal, que el Gobierno «no ocultó nada» y siempre fue «transparente y diligente». Y ante la sospecha expresada por el PP de que el Gobierno sabía que en el crucero viajaba al menos un pasajero enfermo, ha explicado que todas las personas sintomáticas fueron desembarcadas en Cabo Verde y que, en el trayecto hasta Canarias, el resto fueron «estrechamente vigiladas» por un equipo médico que las fue evaluando y les hizo una revisión para comprobar que ninguno presentaba síntomas antes de descender en el puerto de Granadilla. También ha insistido en que la PCR del hantavirus no es convencional y en España sólo se hace en el centro de microbiología de Majadahonda.
Desde el Partido Popular se ha defendido la «preocupación» que mostró el presidente canario Fernando Clavijo tras el anuncio de que el buque llegaría a Canarias, así como su insistente reclamo de información. «Sus preguntas», ha dicho el senador Pedro Sanginés, «fueron desatendidas por completo y se nos dispensó un trato colonial» e incluso, ha añadido, desde las Juventudes Socialistas «se insultó al presidente tachándolo de rata inmunda».
Después, la senadora Rosa Viera ha criticado que el Gobierno y en concreto la ministra hayan estado «más pendientes del relato del éxito y del autobombo» y de «vender como un hito lo que no era más que su responsabilidad de gobernar». «Han practicado la soberbia; nos consideran el cuarto trasero de España», ha lanzado la senadora antes de acusar al Gobierno central de haber «despojado de madrugada a Canarias de sus competencias constitucionales» y haber actuado «con deslealtad». Ante esta andanada, García le ha reprochado que «no dé las gracias al Gobierno» y ha aprovechado para recalcar que ella estuvo «tres días sobre el terreno», algo que, ha afirmado, «no hicieron los miembros del Gobierno canario».
La ministra ha insistido en que la operación fue «un ejemplo para todo el mundo». Y ha añadido: «Nosotros impedimos el boicot que se intentó la noche antes para evitar que el buque llegara a las costas canarias. Lo impedimos y lo impediremos siempre».
También a preguntas del senador de Izquierda Confederal, Fabián Chinea, García ha hecho hincapié en que se decidió que el buque fuera a Canarias por un «criterio científico» ya que era el lugar próximo más seguro con capacidad para hacer frente al problema, por «criterios jurídicos y humanitarios» establecidos en el reglamento sanitario internacional y también porque el dispositivo era «tan complejo que no podía dejarse en manos de Cabo Verde».
Al margen de las preguntas orales dirigidas hoy por el PP a la ministra de Sanidad en el Senado, Junts ha registrado en el Congreso una docena de preguntas para las que requiere respuesta por escrito del Gobierno.
En sus cuestiones, los diputados de Junts reclaman al Gobierno que explique por qué decididó no hacer pruebas PCR a los pasajeros y tripulantes del Hondius antes de desembarcarlos y trasladarlos al aeropuerto para repatriarlos. Los independentistas catalanes sostienen que puesto que el operativo planificado junto a la OMS contemplaba un plazo de 48 horas, habría habido tiempo suficiente para realizar estas pruebas y conocer su resultado, sobre todo teniendo en cuenta, afirman, que el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria de Tenerife tiene servicio de microbiología y los medios necesarios para procesarlas.
En este sentido, los diputados de esta formación apuntan que realizar estas pruebas habría sido fundamental para detectar casos positivos y evitar que al menos tres pasajeros, un español, un estadounidense y una francesa, portadores del virus, estuvieran en contacto con el personal de tierra y con otros pasajeros no infectados del crucero.
También insisten en el hecho de que, tras las pruebas realizadas en Cabo Verde, se supo que la muestra del pasajero norteamericano dio un resultado positivo débil y por ello quieren saber por qué el director general de Salud Pública, como declaró ante la prensa, consideró que no había motivo para pensar que esa persona fuera contagiosa, e igualmente preguntan cómo es posible que el Gobierno afirmara en todas sus comparecencias ante la prensa que todos los pasajeros eran asintomáticos cuando la ciudadana francesa poco después de ser repatriada ya presentaba una situación de gravedad.
Junts, en su tanda de preguntas registradas para el Gobierno, quiere saber quién en última instancia decidió que a los pasajeros del Hondius sólo les harían revisiones y encuestas epidemiológicas y no pruebas de antígeno o PCR y, en cualquier caso, si se llegó a plantear a la OMS trasladar a los más de 150 pasajeros del Hondius directamente desde Cabo Verde a sus países de origen a fin de proporcionarles atención hospitalaria inmediata en lugar de tres días más de navegación.

