Publicado: mayo 14, 2026, 4:07 am
A pesar de que han transcurrido 15 años desde la tragedia, a Fulgencio Gil Jódar (53 años), alcalde del Partido Popular en Lorca, todavía le «duele y le «cuesta trabajo» recordar lo que sucedió aquella fatídica tarde del 11 de mayo de 2011.
En aquellos días, él ocupaba el cargo de jefe de gabinete del entonces regidor, Francisco Jódar y aunque, como todos sus vecinos, tiene en la memoria aquella tarde, hoy prefiere «mirar hacia adelante» y pensar en todo los retos que la ciudad ha sido capaz de conseguir.
- ¿Cómo recuerda lo que sucedió aquella tarde?
- Cuando ocurrió el primer terremoto, que fue bastante fuerte y que ya provocó algunos daños, nos concentramos todos aquí en el Ayuntamiento. Y cuando ocurrió el segundo, a las 18:47 horas, yo me encontraba con el alcalde y con todo el equipo de emergencias trabajando en la sala de comisiones. Aquel temblor fue impresionante. Después, al bajar a la calle, ya pudimos ver la magnitud de la tragedia.
- Cuando toda la ciudad se ha venido abajo y ha sufrido esta tragedia ¿Cómo se empieza de cero?
- Empezando y trabajando desde el primer minuto. Creo que el gran milagro del terremoto de Lorca fueron los lorquinos. Esta situación la resolvimos los lorquinos. Con mucha ayuda, evidentemente, pero sobre todo fue el pueblo de Lorca. Aquí nadie abandonó a la ciudad. Hubo gente que se tuvo que desplazar porque se quedaron sin vivienda, pero regresó todo el mundo.
Todos hicimos piña, todos trabajamos juntos y hemos conseguido lo que, considero, es prácticamente un milagro: la recuperación de una ciudad en un tiempo récord y que Lorca experimentara un renacimiento.
Hoy tenemos una ciudad mucho mejor que la que teníamos antes del terremoto y hemos generado un modelo de reconstrucción que es un hito mundial. De hecho, en otros países que viven situaciones similares se estudia cómo se puede recuperar una ciudad, primero, con el empeño de sus habitantes y, después, con un modelo excepcional de colaboración entre todas las administraciones: el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma, el Estado y la Unión Europea.
- ¿En qué se concretó ese modelo de colaboración? ¿Cómo se llevó a cabo la reconstrucción entre todas las administraciones?
- Se hizo, primero, con ingenio, porque no había un marco legislativo adecuado para enfrentarse a una situación así. Ese marco se fue creando a través de la propia iniciativa del Ayuntamiento y con la ayuda de las demás administraciones. Asimismo, hubo una colaboración que fue decisiva porque todas ellas aportaron recursos tanto económicos como técnicos.
También surgieron dificultades con las que nadie contaba como, por ejemplo, la justificación de las ayudas. Un aspecto donde, finalmente, las propias administraciones actuaron para dejar a un lado los problemas que pudieran existir en cuanto a la normativa y darle una respuesta a los vecinos.
- En esos primeros días, ¿Qué dispositivo organizó el Ayuntamiento para gestionar la tragedia?
- El Ayuntamiento desplegó todos sus servicios técnicos. En primer lugar, el Servicio Municipal de Protección Civil y Emergencias y la Policía Local que, ahora mismo, son probablemente los mejores preparados en Europa para afrontar este tipo de situaciones y, después, los propios servicios técnicos municipales -sobre todo los de urbanismo-, que crearon un protocolo sobre la marcha para la inspección de las viviendas.
Hay que tener en cuenta que hubo que reconstruir 1.798 viviendas. En total se reconstruyeron 64 bloques de pisos y más de 100 viviendas unifamiliares. Hubo que hacer un esfuerzo impresionante.
Además, hubo un modelo de éxito en la recuperación de todo el patrimonio histórico. Lorca tiene hoy unas grandes rondas de evacuación de tráfico, que no tenía antes del terremoto; tiene un Palacio de Ferias y Congresos, con el nombre del alcalde que gestionó esta emergencia, Francisco Jódar; el Coso de Sutullena y todo el patrimonio histórico de Lorca, que es ingente.
Lorca es una de las ciudades más antiguas de la Península Ibérica y todo ese Patrimonio está perfectamente al día.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, en la Plaza de España.Araba Press
- ¿Cuánto tiempo se tardó en la reconstrucción de la ciudad?
- Unos 12 años. Hasta realizar las últimas gestiones.
- La ciudad está recompuesta…
- Totalmente. La ciudad respira vida, cultura, ocio, actividad económica y afronta el futuro de una manera totalmente diferente. No cabe duda de que el terremoto nos unió a todos los lorquinos en un objetivo común, que era recuperar, no sólo la ciudad, sino también nuestra forma de vida: nuestra cultura, nuestra industria y nuestra agricultura. Y todo eso se hizo porque nos pusimos en pie desde el minuto cero.
- ¿Fue importante la unidad política a la hora de afrontar todo el proceso?
- En aquel momento, las diferencias políticas se dejaron a un lado. No solamente en Lorca, sino en otras administraciones que tenían gobiernos de distintos signos políticos. Aquí todo el mundo trabajó a una.
Yo, además, lo viví desde el principio, porque tuve que gestionar cuestiones muy importantes del terremoto en 2017 -durante mi primera etapa- cómo fue toda la reconstrucción del barrio de San Fernando, donde se reconstruyeron 232 viviendas. No puedo hacer ningún reproche de tipo político. Todas las administraciones ayudaron en la medida de sus posibilidades.
- ¿Se ha adaptado la construcción de la ciudad ante la posibilidad de que vuelva a suceder?
- Las construcciones lorquinas se comportaron razonablemente bien, y eso lo certificaron los arquitectos. Lorca estaba bien construida. De hecho, con un terremoto de esa magnitud, solamente colapsó un edificio -el resto luego hubo que demolerlos- pero en un primer momento las construcciones resistieron.
Hay que tener en cuenta que tuvimos nueve víctimas mortales y más de 200 heridos, pero el parque de viviendas se comportó razonablemente bien. Todos los bloques de pisos y las viviendas – incluso el patrimonio y otros edificios- que se han reconstruido con posterioridad, se han hecho con códigos de sismicidad mucho más avanzados. Con lo cual, Lorca hoy es una ciudad aún más segura para afrontar un futuro seísmo, que esperemos que no suceda.
- ¿Usted cambió algún hábito desde ese día?
- No, la verdad es que no. Después de aquella experiencia, rehicimos nuestra vida y todos hemos seguido comportándonos como nos comportamos habitualmente. Hay que señalar que Lorca es una zona sísmica y que este no fue el primer terremoto que ha experimentado a lo largo de su historia.
- ¿La ciudad sigue teniendo en la memoria aquel día? ¿Sigue habiendo miedo?
- A los lorquinos, y creo que puedo hablar por todos como alcalde, no nos gusta que ese día se convierta en reabrir la herida. Nos acongoja cuando el día del aniversario del terremoto se vuelven a poner en televisión esas escenas. Nos duele revivir ese momento. Preferimos pensar en todo lo que se ha hecho después, por supuesto en la memoria de nuestras víctimas.
Preferimos mirar hacia adelante y pensar en todo lo que ha ganado Lorca después. Fuimos capaces de hacer de la necesidad virtud. Preferimos el optimismo y pensar en la Lorca de hoy, no en la Lorca de entonces.

