Publicado: julio 10, 2026, 7:46 am
Solo quedan unas horas para que el regreso de Conor McGregor a la UFC se materialice. Tras cinco años sin pelear, el irlandés se enfrentará a Max Holloway en la pelea estelar de UFC 329. Los luchadores, que ya se vieron las caras por primera vez en 2013 con victoria de The Notorious, han protagonizado un intenso cara a cara antes de su combate.
McGregor hizo honor a su pasado y ofreció una performance digna del personaje que le convirtió en el luchador más popular de las artes marciales mixtas. El irlandés le quitó las gafas de sol a Blessed en el face to face y después de ser separados, le dio un manotazo antes de volver a ser separados nuevamente.
«Voy a destruir a Max, voy a eliminar a Max», decía en la rueda de prensa. La gran estrella de las MMA peleó por última vez en julio de 2021 ante Dustin Poirier cuando se lesionó de gravedad. Después de tanto tiempo, no está claro cuál será el nivel de competición del irlandés. Y es que durante este lapso ha sido noticia en numerosas ocasiones, pero no precisamente por sus méritos deportivos. De hecho, McGregor ha protagonizado diferentes incidentes violentos, e incluso fue condenado en firme por violación en 2024.
Por su parte, Paddy Pimblett y Benoît Saint-Denis, que protagonizan el duelo coestelar en UFC 329, vivieron un cara a cara mucho más sosegado. El inglés y el francés son de los luchadores más mediáticos en la división del peso ligero de la UFC. Saint-Denis, que está en el número cinco de la división, tendrá que demostrar ante The Baddy que merece una oportunidad por el título.
El de Liverpool llega a esta cita tras su derrota en la pelea por el cinturón interino de la categoría ante el actual campeón Justin Gaethje. Sólo una victoria ante el Dios de la Guerra le mantendrá en las conversaciones por el título.
